En México, la tradición de Día de Muertos se festeja el 1 y 2 de noviembre , siendo la ofrenda el elemento central de la celebración. Sin embargo, en muchas regiones del país esta celebración es aún más extensa, ocupando hasta siete días seguidos para recordar a los seres queridos que se han adelantado en el camino, y haciendo que las familias comiencen a montar su ofrenda varios días antes.
Además, cada uno de estos días tiene un propósito diferente, por lo que las fotos y platillos que se ponen en el altar pueden cambiar de acuerdo a la fecha.