OPINIÓN: Ricos y pobres sentiremos el impacto catastrófico del cambio climático

Hay razones para creer que el calor extremo que se está sintiendo en el oeste de Estados Unidos es presagio del cambio climático; sin embargo, el presidente y muchos republicanos niegan la realidad.
Aumento de temperatura  Un trabajador de la construcción bebe agua en un sitio de trabajo en Phoenix, Arizona; se esperan temperaturas récord de 118 a 120 grados Fahrenheit para la zona esta semana.  (Foto: AFP)
Jill Filipovic

Nota del editor: Jill Filipovic es periodista y trabaja en Nueva York y en Nairobi. Es autora del libro The H-Spot: The Feminist Pursuit of Happiness. Síguela en Twitter en @JillFilipovic. Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

(CNN) — Temperaturas récord. Caminos que se cuartean y se tuercen. Aviones que no pueden despegar. Cortes al suministro de electricidad. Incendios forestales sin control. Estas son algunas de las condiciones que perturban la costa oeste de Estados Unidos, que se encuentra en medio de una ola de calor que ha roto récords.

¿Te preocupa que estas perturbaciones afecten negativamente la economía e incluso el costo de la vida humana? Debería. Y esto no es el fin.

OPINIÓN: 31 hechos que Trump ignora al abandonar el Acuerdo d París

La nueva normalidad son los patrones climáticos cambiantes gracias a décadas de maltrato al medioambiente y a que muchos de los miembros del partido que controla Washington actualmente (los republicanos y sus benefactores corporativos) se niegan a reconocer que el cambio climático es una realidad, ya ni hablemos de que hagan algo al respecto.

Países enteros podrían estar bajo el agua pronto. Las megaciudades que albergan a cientos de millones de personas se ahogarán y montones de personas se quedarán varadas; los recursos estarán aún más limitados, lo que propiciará la violencia y la competencia por esos recursos y creará una nueva categoría de necesidad: refugiados del clima. Pronto, la demora de un vuelo en Phoenix será la menor de nuestras preocupaciones.

Claro que las olas de calor son algo natural y que las causas son complejas. No hay una relación directa entre "contaminar el medioambiente" y "morir en un junio abrasador". Pero prácticamente todos están de acuerdo en que la Tierra se está calentando. El hielo de los océanos de los polos se está derritiendo. Los patrones climáticos irregulares y peligrosos están aumentando. El nivel del mar está subiendo.

La NASA muestra el preocupante derretimiento del ‘eterno’ hielo ártico

Hemos contaminado, agotado y abusado de este planeta al grado de que parte del daño es irreversible. Pero aún hay formas de paliar los males que seguimos cosechando… y formas de cuando menos frenar nuestro avance hacia un paisaje infernal desolado y caótico.

Aunque dudes del cambio climático y de la injerencia de los humanos en esta crisis (si ignoras el consenso de la abrumadora mayoría de científicos que estudian este tema) ahora que cotidianamente nos enfrentamos a climas extremos, ¿por qué no pensar al menos en que los científicos podrían tener algo de razón?

Si reconoces que tal vez te equivocas, que el cambio climático podría ser real, ¿qué te parecería reconciliar la idea de que la desventaja de no hacer nada es tan catastrófica que nuestra obligación inmediata es actuar?

OPINIÓN: Un giro a la estrategia de adaptación al cambio climático

Supongamos que quienes dudan del cambio climático se salen con la suya y no actuamos de acuerdo con las súplicas de los ambientalistas y los científicos. Si los escépticos tienen la razón, entonces la ventaja es que ahorraríamos mucho dinero en medidas paliativas. Pero si se equivocan, si la gente que se dedica a estudiar el medioambiente de verdad es mejor para predecir su condición que los empresarios y los políticos, las desventajas serán enormes… y mucha gente morirá.

¿Qué persona medianamente cuerda se arriesgaría?

El presidente de Estados Unidos y muchos miembros del Partido Republicano, aparentemente.

Para poner un ejemplo: cuando era candidato, Trump se comprometió a eliminar la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos; ya como presidente, se conformó con designar a un administrador que está en muy buenos términos con la industria del petróleo y el gas, quien se rehúsa a reconocer las causas humanas del calentamiento global, que ha anunciado recortes que esencialmente destazan a la dependencia que impide que Estados Unidos sufra un desastre ambiental.

OPINIÓN: ¿América Latina está lista para enfrentar el cambio climático?

Trump firmó un decreto para eliminar las disposiciones cuyo objetivo era frenar el cambio climático. Otro ejemplo es que Trump sacó a su país del Acuerdo de París, ¡medida a la que la mayoría de los estadounidenses se opone!

Estos son solo algunos ejemplos (hay más) de las medidas que esta presidencia está tomando para deshacerse de las protecciones al clima. En general, son una combinación desconcertante de avaricia y miopía, agravadas por la aparente urgencia de apelar a los peores impulsos de los partidarios de Trump.

Parece que Trump y los republicanos asumen que a esta gente le urge darle una lección a los liberales cabeza dura que conducen Prius aunque al hacerlo expongan a sus nietos a sufrir o a perecer en un mundo de metrópolis inundadas, de aire irrespirable y de desiertos inhabitables en expansión.

Es seguro que estos cálculos son erróneos: los electores republicanos, cuya vida depende de la capacidad de cosechar maíz en Iowa o de enviar sus productos a una tienda en Arizona (o que viven cerca del agua y no pueden costear el seguro contra inundaciones, que cuesta más que la hipoteca), pueden mirar a su alrededor y darse cuenta de que hacer como si no pasara nada les va a perjudicar muy pronto.

OPINIÓN. Trump le dice al planeta: "Púdrete"

De hecho, el que la derecha estadounidense haya transformado el cambio climático en un tema partidista desafía toda lógica y todo sentido de preservación. El cambio climático tendrá los efectos más inmediatos y profundos sobre los pobres del mundo, sector de la población en el que el Partido Republicano no ha mostrado mucho interés. Pero no se equivoquen: tanto ricos como pobres compartimos la Tierra y todos sentiremos el impacto catastrófico de su profanación.

Si estás varado en Phoenix, si estás preocupado por un amigo anciano en California, si te quedaste sin luz en la zona de San Francisco o si te preocupa que un incendio arrase con tu casa, puedes agradecerle a la larga lista de políticos que defienden los intereses de las corporaciones contaminantes y no los de sus electores; que protegen las ganancias y no al medioambiente.

Lee: China, el gran ganador por la retirada de EU del Acuerdo de París

Puedes agradecerle al presidente que hizo pedazos el Acuerdo de París. También puedes mostrar tu inconformidad rehusándote a respaldar a candidatos que no toman en serio el cambio climático y no hacen todo lo que pueden para que el mundo siga siendo habitable.

Cualquier otra cosa es un suicidio mundial.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

Sacar a EU del Acuerdo de París es ignorante e irresponsable: Mario Molina
Ahora ve
Escultores del hielo alistan sus piezas en mercado de Edimburgo
No te pierdas
×