OPINIÓN: Por estrategia o por impulso, Trump recurre a tácticas autoritarias

Los instintos y las tácticas del presidente Trump están dirigidos a debilitar la democracia estadounidense para incrementar su poder.
Actitud  Al desacreditar a la prensa, el presidente estadounidense Donald Trump puede afirmar que cualquier noticia que no le guste simplemente no es cierta, señalan analistas.  (Foto: AFP)
Frida Ghitis

Nota del editor: Frida Ghitis escribe sobre asuntos internacionales para el diario estadounidense The Miami Herald y fue productora y corresponsal de CNN. Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

(CNN) — Los estadounidenses, al igual que el resto del mundo, están tratando de entender qué hay detrás de la grotesca andanada de ataques de Trump contra la prensa que irónicamente se intensificó justo el 4 de Julio.

Algunos se preguntan si son un reflejo de que es muy susceptible y de que no puede controlar sus impulsos, si tal vez son signo de inmadurez o incluso de inestabilidad mental… o si son parte de una estrategia, un esfuerzo calculado para obtener resultados políticos específicos.

OPINIÓN: Trump está destruyendo su credibilidad ante el mundo

Pero ya sea que lo haga por estrategia o por impulso, Trump está recurriendo a tácticas autoritarias. Muestra los instintos de un autócrata populista. No tuvo que leer libros sobre Mussolini, estudiar las maniobras de Hugo Chávez ni analizar las tácticas de Vladimir Putin. Ha demostrado que lo lleva en la sangre. De hecho, parece que más que gobernar, quiere dominar.

Podemos darnos cuenta de ello en su falta de comprensión o de respeto a los principios fundamentales y sacrosantos de Estados Unidos, entre ellos la libertad de prensa y el derecho a criticar al presidente, pero también en su evidente deseo de acumular poder manipulando a la opinión pública, dividiendo al país, socavando derechos y debilitando instituciones sobre las que no tiene control.

Los autócratas del pasado tomaban el poder en una sola maniobra arrasadora. Eso no serviría en una época en la que democracia es casi universalmente aceptada como única forma legítima de gobierno. El proceso requiere de un enfoque gradual. La rana se hierve poco a poco.

OPINIÓN: Sin libertad de prensa, la democracia muere

Permítanme ser clara: no creo que Trump tenga la intención de ser dictador de Estados Unidos… aunque creo que no le molestaría. Sin embargo, creo que sus instintos y sus tácticas están dirigidos a debilitar la democracia estadounidense para incrementar su poder.

Desacreditar a los periodistas (excepto a los que lo idolatran) es un elemento indispensable. Lo vimos incluso antes de que asumiera la presidencia. Su enfoque de acicatear el odio contra la prensa en sus mítines de campaña, declarar que los miembros de la prensa son "enemigos del pueblo estadounidense", su más reciente espectáculo en Twitter, insultar a personalidades de la televisión y publicar un video en el que se lo ve golpeando a alguien que representa a CNN, sirve para muchos propósitos.

Primero, le permite crear su propia realidad. Al desacreditar a la prensa, puede afirmar que cualquier noticia que no le guste simplemente no es cierta.

Estas son las críticas que ha desatado Donald Trump con sus ataques a los medios

Pero hay más: Trump promueve divisiones y hace enemigos, no solo para él sino para sus simpatizantes. Los líderes autoritarios medran en esta clase de entorno tenso en el que las rencillas y el odio sustituyen a los objetivos en común y al debate razonado.

Demos un paso atrás para pensar en los temas de los que los estadounidenses deberían estar hablando. En teoría, todos quieren un mejor sistema de salud pública, una estructura de inmigración eficiente, una economía próspera. Pero Trump ha avivado las llamas del partidismo; lo que debería ser una discusión sobre la mejor manera de alcanzar las metas comunes se ha vuelto una hostilidad amarga. Ambas partes se han vuelto enemigas.

Su perorata trastornada en Twitter no tiene el propósito de persuadir a nadie, sino de irritar a sus seguidores. Es un lanzallamas emocional. Se reportó que el tuit en el que se ve a Trump derribando a un hombre que tiene el logotipo de CNN en la cara circuló unos días antes gracias a uno de sus partidarios, quien ha publicado teorías de conspiración antisemitas e insultado a los musulmanes, a los gays y a las mujeres.

Este es el material que Trump promueve deliberadamente. Es el material que podría buscar personalmente o pedirles a sus asistentes que busquen.

OPINIÓN: El video de las luchas de Trump no es cosa de broma

El efecto es que Estados Unidos se divide aún más y perjudica no solo su postura internacional, sino su democracia; transforma a sus ciudadanos en enemigos.

Han pasado cinco meses desde que asumió el cargo y un país cada vez más dividido celebró el primer Día de la Independencia de la presidencia de Trump… un nuevo presidente cuyo lema de gobierno bien podría ser E pluribus pluribus: de muchos, muchos.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

Ahora ve
Melania y Barron Trump reciben el árbol de Navidad que adornará la Casa Blanca
No te pierdas
×