OPINIÓN: La revolución que Putin quiere ignorar

Aunque el presidente de Rusia se abstiene de celebrar el centenario de su revolución, se buscan abrir foros para que los rusos puedan conocer más sobre su historia, escribe Emily Parker.
Revolución rusa  Este año se conmemora el centenario de la Revolución rusa, acontecimiento que definió al siglo XX.  (Foto: Expansión)
Emily Parker

Nota del editor: Emily Parker escribió el libro Now I Know Who My Comrades Are: Voices From the Internet Underground y fue miembro del equipo de planificación de políticas del Departamento de Estado de Estados Unidos. Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

(CNN) — Vladimir Putin, presidente de Rusia, preferiría ignorar a la Revolución rusa, cuyo centenario se celebra este año. Sin embargo, en la era de internet, es imposible borrar la historia. Los rusos comunes están conmemorando la revolución en las redes sociales, la última plataforma para la libre expresión en Rusia.

¿Por qué a Putin le preocupa algo que ocurrió hace cien años? Para empezar, el caudillo de Rusia no quiere llamar la atención hacia un levantamiento popular que derrocó a un imperio.

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La Revolución rusa consistió, de hecho, en dos revoluciones. En la Revolución de febrero de 1917 se derrocó al zar Nicolás II y comenzó un periodo de reformas liberales. Meses después, en lo que se conoce como la Revolución de Octubre, los bolcheviques derrocaron al gobierno provisional. La Revolución de Octubre desató una guerra civil de varios años que desembocó en la creación de la Unión Soviética.

La Revolución rusa fue uno de los acontecimientos que definieron al siglo XX. Sin embargo, se dice que Putin les dijo a sus asesores que sería innecesario conmemorar el centenario. No hay un día festivo nacional que marque el comienzo del levantamiento. La televisión rusa siguió el ejemplo del Kremlin y le restó importancia al acontecimiento. No obstante, los usuarios de las redes sociales rusas se negaron a respetar el silencio oficial.

El periodista y escritor Mikhail Zygar fundó Project 1917, que crea hilos diarios de noticias en redes sociales con declaraciones de quienes vivieron la revolución hace un siglo. Puedes seguir a personajes revolucionarios como Lenin o Trotsky en Facebook, Instagram, VKontakte (la versión rusa de Facebook), así como en la aplicación y en el sitio web de Project 1917, que tiene una versión en inglés. En el sitio web del proyecto, se explica que son "la mejor red social de la historia: todos los usuarios murieron hace mucho".

El contenido de Project 1917 proviene de diarios y otros documentos históricos convertidos en publicaciones en redes sociales. Las publicaciones abarcan los acontecimientos de 1917, tales como la Revolución de Febrero, la Revolución de Octubre y toda la agitación que hubo entre ambas.

El zar Nicolás II abdicó al trono como consecuencia de la Revolución de Febrero; lo ejecutaron junto con su familia al año siguiente. ¿Qué hizo en el ínter? En agosto, el zar depuesto publicó una actualización de estado: dio un paseo agradable, se enteró de que lo iban a enviar a un sitio desconocido y leyó algo de Sherlock Holmes. "Fue un día maravilloso; dimos un paseo con enorme placer. Después del almuerzo me enteré de que nos van a enviar no a Crimea, sino a uno de los pueblos provinciales distantes, que está a tres o cuatro días de viaje, al este. Pero no pude enterarme a dónde. El comandante del palacio no lo sabe. Todos intentamos adivinar. Derribamos y cortamos un abeto en el claro, cerca del sendero. Hubo una tormenta breve y cálida. Por la noche, leí en voz alta el Estudio en escarlata de C. Doyle".

Project 1917 tiene sus raíces en el periodismo. Zygar es el editor fundador de Dozhd, un medio de comunicación independiente. Quiso poner en marcha Project 1917 porque estaba cansado de cubrir la línea oficial de Putin. "La agenda noticiosa actual parece noticias falsas, como dice Trump [el presidente de Estados Unidos]", dijo en una entrevista. "Muchos acontecimientos que la prensa rusa tiene que cubrir no tienen nada que ver con la realidad".

Por otro lado, la historia de hace un siglo tiene lecciones valiosas para el presente. Project 1917 pretende cambiar la forma de aprender historia. La historia de Rusia tiende a centrarse en los gobernantes, no en el pueblo. Zygar explicó que los rusos aprenden sobre los emperadores, los secretarios generales del Partido Comunista y sobre los presidentes, no sobre la gente común. Este enfoque puede provocar que la gente sienta que no tienen influencia sobre su situación política y que "la decisión depende del presidente Putin".

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Project 1917 no solo difunde la historia: también sirve como foro para que los rusos dialoguen sobre el pasado. La gente puede hablar de las publicaciones de músicos, artistas y periodistas. En una publicación de la poetisa Marina Tsvetaeva, se lee: "la política es probablemente más apasionada que la pasión misma".

Zygar subraya que el proyecto gira alrededor de gente común y no solo de quienes están en el poder. Alexander Zamaraev, un campesino, señaló: "Calor. La tierra parece una piedra. Nada crece". Todo el mundo importa. En términos más amplios, de acuerdo con Zygar, "este proyecto está en contra del estereotipo de que el destino de Rusia es ser una dictadura, que el destino de Rusia es ser un imperio. No, eso no es cierto. Ha habido mucha gente que ha peleado por la democracia y la libertad de Rusia y también podemos enorgullecernos de ello".

No es difícil entender por qué a Putin no le gusta esta interpretación de la historia. Hace unos meses hubo protestas de la oposición en todo el país y Putin mostró poca tolerancia con la disidencia.

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Con esto no queremos decir que la Rusia actual se parece a la de 1917. Las condiciones económicas actuales no son tan malas como las de entonces. "Hace cien años, los bolcheviques decían que los trabajadores no tienen nada que perder más que sus cadenas. Ahora, los trabajadores tienen sus autos, sus televisores de plasma y sus teléfonos móviles", dijo Zygar.

Por otro lado, Alexei Navalny, el principal personaje de la oposición en Rusia, no es ningún Lenin moderno. Navalny es bloguero y activista contra la corrupción que pretende postularse a la presidencia de Rusia en 2018. Navalny desató protestas cuando hizo viral un video en el que afirma que el primer ministro, Dimitri Medvedev, tiene riquezas ocultas que consisten en palacios y yates, entre otras cosas.

"A Lenin le preocupaba más consolar a los afligidos, mientras que a Navalny le importa afligir a los acomodados", explicó Sam Greene, director del Instituto de Rusia del King's College de Londres, en una entrevista.

A pesar de todo, 1917 representa un desafío narrativo para el Kremlin. ¿Cómo presentas un acontecimiento tan definitivo? La revolución bolchevique desembocó en una guerra civil y, más tarde, en el terror de la era de José Stalin, cuyo legado sigue causando controversia en Rusia. Algunas personas recuerdan con cariño a la Unión Soviética, mientras que para otras es un periodo oscuro. El debate abierto podría causar divisiones en la sociedad.

Así que, por ahora, Project 1917 tendrá que vivir en internet. Zygar dijo que esta clase de proyecto simplemente no podría suceder en los medios de comunicación tradicionales. Un canal de televisión importante se acercó a Project 1917 por interés en hacer un programa con su contenido, pero aparentemente se asustaron.

"Quienes están en el poder son bastante conservadores, consideran que la televisión es un método para controlar las mentes… No tenemos ningún periódico de calidad, no tenemos canales de televisión normales", dijo Zygar. "Todo el periodismo independiente ocurre en internet. Todas las investigaciones, las noticias auténticas, todos los asuntos verdaderamente importantes se discuten allí".

Project 1917 tiene cientos de miles de seguidores en la red social VKontakte, lo que demuestra que las redes sociales siguen siendo un oasis relativamente libre en un entorno cada vez más represivo.

Pero, ¿hasta cuándo? Desde las protestas de la oposición, en 2011 y 2012, que se organizaron en gran medida en las redes sociales, Putin ha estado aplicando mano dura a internet. Las autoridades pueden bloquear sitios web sin una orden judicial, por ejemplo. Un oligarca amigo del Estado tomó el control de VKontakte. Apenas en julio, Putin prohibió las redes virtuales privadas, que pueden usarse para sortear los bloqueos y ver los sitios web censurados. Project 1917 no está bloqueado, probablemente porque no está llamando a la gente a salir a las calles. Sin embargo, como demuestra Project 1917, las redes sociales no son simplemente una herramienta para desencadenar manifestaciones callejeras. También sirve para garantizar que la historia no se olvide.

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