Reseña: Galaxy S7, mejor que iPhone pero igual de caro

Los nuevos teléfonos de Samsung superan en casi cada aspecto al iPhone más reciente; sin embargo, esos avances no saldrán baratos para los consumidores.
Reseña Galaxy S7 y S7 Edge  Probamos los nuevos teléfonos de Samsung  (Foto: Carlos Fernández de Lara)
Carlos Fernández de Lara
CIUDAD DE MÉXICO (Expansión) -

Todos los años cuando una marca de tecnología presume su nuevo teléfono inteligente utilizan las mismas referencias: “El mejor iPhone que hemos creado”, “El Android más veloz a la fecha”, “La siguiente gran cosa”. La mayoría de las veces se tratan de obviedades o frases de mercadotecnia sin sustento alguno. SIn embargo, con el Galaxy S7, Samsung ha construido no sólo el mejor teléfono de la compañía, sino uno de los mejores teléfonos inteligentes del mercado.

El nuevo Galaxy S7 y S7 Edge es casi en todos los aspectos mejor que el iPhone 6S o iPhone 6S Plus: mejor cámara, mejor batería y mejores funciones. También es mejor que la mayoría de los Android actualmente en el mercado.

Samsung por fin aprendió que más que cambiar diseño y entregar nuevas funciones de manera dramática cada año, a veces basta con refinar las cosas que ya gustan a los consumidores.

En ese sentido, los nuevos S7 y S7 Edge son una refinación a su predecesor S6, pero con mejoras de hardware o con funciones que los consumidores de la marca pedían y Samsung eliminó en versiones anteriores.

Sin embargo, los nuevos Galaxy S7 también serán los Galaxy más caros que la firma ha comercializado. Ambos equipos se venderán en un rango de precios entre los 15,000 y los 18,000 pesos, dependiendo de la configuración y versión.

Ese es un problema para Samsung y Apple, pues en un mercado cada vez más saturado de teléfonos inteligentes el precio ya no puede ser el diferenciador que marca la decisión de compra. Hoy marcas como Motorola, LG y en particular Xiaomi ofrecen equipos con excelentes prestaciones, diseño y funciones en hardware a la mitad del precio de un iPhone o un Galaxy.

¿Por qué gastar casi 20,000 pesos en un teléfono, sino uno equipo de 8,000 pesos ofrece una experiencia casi idéntica? Esa es la pregunta que firmas como Samsung o Apple deben responder a los consumidores.

Expansión probó los nuevos Galaxy S7 para conocer la respuesta. Aquí cuatro aspectos a considerar antes de comprar el nuevo teléfono de Samsung.

Curvas útiles

El año pasado el Galaxy S6 Edge era un celular bonito en diseño pero nada más. Este año el S7 Edge es el equipo en el que Samsung ha concentrado su esfuerzos por diferenciarse. El nuevo S7 Edge, tiene una pantalla más grande (de 5.5 pulgadas) que su contraparte plana el S7 (5.1 pulgadas).

Ambos tienen una pantalla Super AMOLED con 16 millones de colores y una de las mejores del mercado para reproducir contenidos multimedia como videos en YouTube, series de Netflix o jugar videojuegos. Los colores, aunque en ocasiones demasiado brillantes, lucen perfecto bajo casi cualquier condición de luz.

Además, ambas pantallas tienen una función de encendido permanente, en la que la pantalla siempre está iluminada con información como hora, agenda o la carga de la batería.

Sin embargo, este año la pantalla curva del teléfono es más que diseño. Además de la posibilidad de agregar contactos favoritos o algunos widgets al menú de la pantalla curva, el S7 Edge ahora permite consultar contenidos breves como noticias de Yahoo! o resultados de eventos deportivos.

El gran problema del S7 Edge y su pantalla curva es el precio y que te tomará tiempo acostumbrarte, pues en varias ocasiones nos encontramos oprimiendo botones del teclado o tocando puntos de la pantalla que no queríamos debido a la sensibilidad de la curvatura.


La curvatura del S7 Edge ofrece nuevas funciones
Galaxy S7 Edge  La curvatura del S7 Edge ofrece nuevas funciones  (Foto: Carlos Fernández de Lara)

Para todo el día

Al ser un equipo más grande el S7 Edge tiene una batería de 3,600 miliamperios (mAh), el S7 plano funciona con una de 3,000 mAh. En comparación, el iPhone 6S Plus tiene una batería de 2750mAh.

En las pruebas realizadas por Expansión, la batería del S7 Edge en uso intensivo rindió cerca de día y medio antes de tener que cargar. Otra ventaja es que los nuevos Galaxy ofrecen carga inalámbrica y carga rápida, para recargar alrededor del 50% de la batería en media hora.


Regresan dos favoritos

Los nuevos Galaxy S7 y S7 Edge mantiene el diseño elegante del S6, dos páneles de cristales Gorilla Glass cuarta generación con un marco de aluminio. Sin embargo, Samsung escuchó a sus consumidores y regreso dos funciones que la sería S había perdido en el S6: memoria expandible vía MicroSD y resistencia al agua.

Ambos teléfonos tienen la certificación IP68 resistente hasta metro y medio debajo del agua durante 30 minutos. A diferencia de otras marcas como Sony o Motorola, Samsung selló los puertos de modo que no es necesario que te preocupes por si estaban tapados antes de caer al agua.

La desventaja, fuera de tomar fotos no hay nada más que puedas hacer con teléfono.


El gran secreto: la cámara

Uno de los principales diferenciadores de los nuevos Galaxy S7 está en la cámara. Aunque Samsung redujo el número de megapixeles en el sensor del S7, de 16 MP a 12 MP, la nueva cámara deja entrar 56% más luz, lo que ofrece mejores fotos en condiciones ambientales oscuras.

Las cámara integra una tecnología conocida como Dual Pixel, que permite enfocar imágenes tres veces más rápido que el S6, similar a que firmas como Canon o algunas cámaras DSRL utilizan, al permitir que cada pixel actúe como pixel de enfoque.

En las pruebas realizadas en comparativa con un iPhone 6s Plus, el S7 Edge capturó mejores imágenes, colores más nítidos, imágenes con más detalles y mejor enfocadas. Sin embargo, en varias tomas en ambientes con mucho contraste de color, el teléfono de Samsung tendía a saturar ciertos colores, dando imágenes más brillantes pero menos precisas, particularmente con los colores cálidos.

La cámara también tiene una función de arranque rápido, que permite tomar imágenes de buena calidad en menos de tres segundos. La cámara cuenta con sistema de estabilización de imagen. En video los nuevos S7 también lucen, ambos equipos graban en 4K con funciones como video en cámara lenta o hyperlapse.



En ambientes con mucho color, el iPhone tiende a quemar los colores.
Foto tomada con iPhone 6s Plus  En ambientes con mucho color, el iPhone tiende a quemar los colores.  (Foto: Carlos Fernández de Lara)
El S7 tiene mejor enfoque de la imagen, aunque también tiende a sobre exponer ciertos colores.
Foto tomada con Galaxy S7 Edge  El S7 tiene mejor enfoque de la imagen, aunque también tiende a sobre exponer ciertos colores.  (Foto: Carlos Fernández de Lara)
El iPhone logra capturar con precisión ciertas texturas
Foto tomada con iPhone 6S Plus  El iPhone logra capturar con precisión ciertas texturas  (Foto: Carlos Fernández de Lara)
En ambientes de baja luz la imagen tiende a perder detalle. Algo evidente al acercar la imagen.
Foto tomada con Galaxy S7 Edge  En ambientes de baja luz la imagen tiende a perder detalle en ciertas zonas.  (Foto: Carlos Fernández de Lara)

Mejor interfaz, software no tan útil

Los equipos corren con Android 6.0 Marshmallow con el software propietario de Samsung TouchWiz. Los teléfonos ofrecen una de las mejores experiencias de Android. La nueva versión de TouchWiz es una interfaz mucho más limpia y menos cargada que en otros Galaxy; sin embargo, Samsung no deja de agregar al teléfono aplicaciones como S Planner S Health y S Voice que difícilmente ofrecen una experiencia diferenciada a los aplicaciones que Google ofrece para Android.

Veredicto

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Los dueños del Galaxy S7 y S7 Edge no se decepcionarán, los teléfonos tienen el mejor hardware del momento con un procesador Qualcomm Snapdragon 820 de ocho núcleos, 4GB en memoria RAM, 32 o 64 GB de almacenamiento interno y más de 200GB extras vía microSD, una de las mejores pantallas con una resolución y brillo destacables, batería para un día entero o más de un día en el caso del S7 Edge y la que bien podría ser la mejor cámara hasta el momento para un teléfono inteligente. Todo en un diseño que deja muy atrás los tiempos de los Galaxy S hechos de plástico. Sin embargo, son beneficios que tienen un precio elevado y estarán lejos del alcance de una gran mayoría.

Esto, sin mencionar que los más puristas y defensores de Apple dirán con razón que es injusto comparar un teléfono de 2016 como el S7 o S7 Edge, con un equipo de 2015 como lo es el iPhone 6S Plus. Muchos de ellos, seguro esparán a que Apple presente a finales de este año el iPhone 7. Es ahí cuando veremos si por fin Samsung se puede proclamar como el absoluto poseedor de la frase "el mejor smartphone del mundo". Por ahora, la surcoreana lleva la delantera, pero habrá que esperar.

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