“Con él se evita la creación de prejuicios o suposiciones que afecten la imagen del candidato”, explica Efrén González, coordinador de Estrategia de Empleabilidad de la Universidad Iberoamericana.
No es algo nuevo. Surgió en los 70, cuando las orquestas de Estados Unidos y Canadá decidieron hacer audiciones ocultando la identidad de los participantes en un intento de ser más inclusivas. Pero el método no saltó a las áreas de recursos humanos hasta el año 2000.
“Ayuda a las personas involucradas en el proceso de selección de personal a tomar conciencia sobre los aspectos que realmente importan al valorar un currículum”, detalla Maribel Hernández, responsable de Talento y Selección de la aseguradora Axa en España.
En 2009, la firma de seguros comenzó a utilizarlo para todas sus vacantes y, conforme evolucionó su estrategia de diversidad, lo enfocó a posiciones directivas. “Es donde tenemos dirigido el esfuerzo para seguir avanzando en la diversidad de género”, cuenta Hernández.
La compañía también tiene operaciones en México, pero en el territorio nacional no lo usa para contratar personal. “No conozco empresas fuera de las agencias de recursos humanos que lo estén utilizando en el país”, indica Salvador De Antuñano, director de Recursos Humanos de Adecco México. “Sería recomendable porque daría pauta a que una cultura como la mexicana tome, de manera consciente, al capital humano y seleccione a la persona por lo que hace”.