“Lo que busca el aprendizaje inmersivo es dotar a los alumnos con experiencias de enseñanza completas, donde el estudiante sienta que está dentro de los ambientes. La tecnología, a través de la realidad virtual, nos permite simular experiencias educativas en ambientes donde es muy complejo estar, por ejemplo, estudiar físicamente un cadáver o un cuerpo humano”, explica Joaquín Guerra, vicerrector Académico y de Innovación Educativa del Tecnológico de Monterrey .
La Zona VR está ubicada en las bibliotecas de los campus Monterrey, Ciudad de México, Santa Fe, Estado de México, Guadalajara, Puebla y Querétaro. Según Joaquín Guerra, el proyecto tiene como objetivo escalar y ampliar el número de estos espacios en otras sedes.
Cada Zona VR cuenta con estaciones de realidad virtual equipadas con hardware como controles y visores, y software para generar la experiencia de aprendizaje en los estudiantes.
“Nos dimos a la tarea de identificar qué tipo de aplicaciones y programas existían de realidad virtual a nivel comercial, y qué tipo de aplicaciones teníamos que desarrollar o adaptar a la medida de lo que estábamos buscando como una experiencia de aprendizaje”, menciona.