Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Nuestras Historias

Así es como los líderes de la empresa trabajan juntos, aunque se odien

Es inevitable que surjan enfrentamiento cuando laboran los altos directivos de la organización, por eso es indispensable aprender a negociar con los demás, aconsejan expertos.
jue 31 octubre 2019 05:00 AM

Jeanne Sahadi / CNN – Los gerentes y los altos líderes no siempre se llevan bien.

Ya sea que sean miembro del equipo ejecutivo encargado de hacer realidad la visión del jefe, o un gerente intermedio que trabaja en un proyecto con otro gerente, siempre ocurren desacuerdos y diferencias, especialmente cuando las líneas de autoridad no son claras o se superponen.

La pregunta es: ¿cómo puedes resolver el problema antes de que se intensifique?

Publicidad

Ve el desacuerdo como algo positivo

Pocas personas disfrutan ser retadas o enfrentar una lucha cada vez que están en desacuerdo con otra persona.

Pero en el trabajo los desacuerdos son esperables, según la psicóloga Liane Davey, quien asesora a los equipos de liderazgo corporativo en la gestión de conflictos.

Lee más: 5 recomendaciones para que las juntas no terminen en peleas laborales

“Siempre debemos encontrar tensión entre los líderes. Siempre. De lo contrario, nadie está presionando lo suficiente”, dice Davey, quien también es autora de ‘The Good Fight: Use Productive Conflict to Get Your Team and Organization Back on Track’.

Esto se debe a que cada persona aporta una agenda diferente a la mesa en función de su rol. El jefe de operaciones puede ver las cosas de manera distinta que el líder de ventas, que tiene otra visión.

El objetivo en cualquier desacuerdo es descubrir si puede ser resuelto atendiendo ambas preocupaciones, y determinar las implicaciones de cualquier medida propuesta para todas las partes.

Pero, cuando los desacuerdos se manejan mal y los malos sentimientos se enconan, “la tensión productiva puede convertirse en fricción corrosiva”, señala Davey.

Eso es especialmente un riesgo cuando cada uno piensa que tiene la última palabra sobre una decisión, y el alto jefe no deja en claro cuál es la postura de todos. También es un riesgo cuando ninguno de los dos hace un esfuerzo por comprender las razones del otro.

Publicidad

Siente curiosidad antes de enojarte

Es posible que sientas la tentación de asumir que la persona que no está de acuerdo contigo es arrogante, que se está sobrepasando o que simplemente está equivocada.

Pero si haces preguntas para descubrir qué es realmente importante para aquellos que se oponen a ti y luego repites lo que escuchaste, eso las desarmará y sentarás las bases para la confianza y el respeto.

Lee más: 4 formas de mejorar la comunicación en el trabajo

“Lo que tendemos a hacer es gritar nuestra verdad a todos los demás. Y nos sorprende que nadie quiera escuchar”, menciona Davey. “Pero si me validan a mí y mi derecho a tener una opinión distinta, y hablan mi verdad, los voy a escuchar de una manera muy diferente”.

Cuando las cosas estén realmente cargadas, tómate el tiempo para prepararte para un intercambio de verdades muy parejo . Considera cuáles son las vulnerabilidades y el poder institucional de la otra persona, y cuáles son las tuyas también, dice Eugene B. Kogan, quien enseña a los gerentes y ejecutivos cómo usar el poder de manera efectiva en los Programas de Desarrollo Profesional de Harvard.

Luego, acuerden tener una conversación entre ustedes en un lugar neutral, no en tu oficina o la de la otra persona. No lleves una computadora portátil, ya que eso puede percibirse como una barrera para los demás, asegura Kogan. Si te encuentras en diferentes lugares geográficos, hablen cara a cara en Zoom o Skype. Y, hagas lo que hagas, no uses el correo electrónico para arreglar las cosas. “Será una espiral en la que nunca podrás salir”, comenta.

Publicidad

Lee más: Cómo pedir ayuda sin convertirte en el tonto de la oficina

Decide si vale la pena la lucha

La buena noticia: no es necesario presionar para ganar en todo.

Si tienes dificultades para resolver el asunto, evalúa qué tan importante es para ti.

“Diagnostica si es fundamental para tu trabajo. ¿Cuánto es el costo de la pelea?”,dijo Kogan.

Por ejemplo, ¿la disputa es realmente sobre un problema de proceso que no afectará el resultado del proyecto, con el que todos están de acuerdo? ¿Y cuáles son los efectos secundarios de presionar a fuerza tu postura o ceder?

“Pregúntate: '¿ Qué pasa conmigo si no peleo a muerte esto ? ¿Cuáles son las implicaciones positivas y negativas?”, dice Jeanne Brett, profesora de Resolución de Disputas y Organizaciones en la Kellogg School of Management.

Por ejemplo, Brett menciona: “Si no defiendes a tu equipo, te preguntarás: '¿Cómo voy a encararlos mañana?'”

Si decides que vale la pena luchar por algo, mantenlo siempre profesional.

“Encuentra un modo que sea manejable y permite que ambos lados sientan que han sido tratados con respeto”, concluye Kogan.

No te pierdas de nada
Te enviamos un correo a la semana con el resumen de lo más importante.

¡Falta un paso! Ve a tu email y confirma tu suscripción (recuerda revisar también en spam)

Ha ocurrido un error, por favor inténtalo más tarde.

Publicidad