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De las aulas del Tec a la presidencia de Mazda México

Miguel Barbeyto comparte las lecciones, retos y aprendizajes que definieron su trayectoria profesional, desde el Tec de Monterrey hasta la dirección de Mazda en el país.
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Miguel Barbeyto, egresado de la carrera de Mercadotecnia en el Tecnológico de Monterrey. (Cortesía)

La formación académica suele ser solo el punto de partida. El desarrollo profesional también termina definiéndose por experiencias personales, capacidad de adaptación y la manera en la que se construyen las relaciones con otros.

Para Miguel Barbeyto, CEO de Mazda México, algunos de esos aprendizajes comenzaron durante su etapa como estudiante en el Tecnológico de Monterrey y se consolidaron, años después, al asumir la dirección de la compañía en México a los 36 años.

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EXPANSIÓN: ¿CUÁL HA SIDO EL MOMENTO MÁS DETERMINANTE EN TU CARRERA?

MIGUEL BARBEYTO:Tuve dos momentos: uno personal y otro profesional. El primero fue la muerte de mi papá mientras todavía estaba estudiando y no tenía claro qué quería hacer profesionalmente. Después decidí estudiar Marketing y eso cambió completamente mi camino. El segundo llegó en 2014, cuando falleció mi antecesor en Mazda y me dieron la responsabilidad de dirigir la compañía en México teniendo apenas 36 años. Siempre había soñado con presidir una empresa, aunque nunca imaginé que sucedería tan pronto.

E: ¿QUÉ DECISIONES CAMBIARON EL RUMBO DE TU TRAYECTORIA?
MB: Pensar siempre en la gente. Creo profundamente que las personas son lo más importante dentro de cualquier organización y eso es algo que también reforcé mucho durante mi formación. Son las personas quienes ayudan a crecer profesionalmente, superar adversidades y tomar mejores decisiones.

E: ¿QUÉ TAN PREPARADO TE SENTÍAS AL EGRESAR DEL TEC DE MONTERREY?
MB: Creía estar completamente preparado y, en muchos sentidos, sí lo estaba: la enseñanza académica me dio fundamentos sólidos, disciplina y una manera estructurada de analizar problemas. Lo que descubres después es que la vida profesional exige además adaptarte constantemente, aprender de nuevos contextos y tomar decisiones con información incompleta. Son etapas complementarias.

E: ¿QUÉ HABILIDADES ADQUIRIDAS DURANTE TU FORMACIÓN FUERON REALMENTE ÚTILES?
MB: Además de los conocimientos técnicos, algo muy valioso fue aprender a trabajar en equipo y convivir con personas de contextos distintos. En el campus convergen experiencias diversas y eso enseña sobre empatía, colaboración y relaciones humanas. Con el tiempo entiendes que el conocimiento especializado y la capacidad de trabajar con otros son igual de relevantes para crecer profesionalmente.

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E: ¿QUÉ OTRAS APTITUDES HAS TENIDO QUE DESARROLLAR DESPUÉS DE LA UNIVERSIDAD?
MB: La adaptación. El entorno profesional cambia constantemente y obliga a seguir aprendiendo. Pero esa capacidad de escuchar y mantener la curiosidad también se fortalece desde la universidad. En mi primer trabajo quería entender cómo funcionaba todo; buscaba conocer procesos más allá de mis responsabilidades. Esa inquietud por aprender terminó siendo una ventaja importante.

E: ¿QUÉ ASPECTOS TE RESULTAN MENOS RELEVANTES EN LA PRÁCTICA?
MB: Más que pensar que algo no sirvió, creo que siempre hay espacio para reforzar temas relacionados con el civismo y la construcción de comunidad: saber más sobre convivencia, empatía y cómo pensar en los demás. Eso también influye en la manera en que trabajamos y nos relacionamos profesionalmente.

E: ¿CUÁL CONSIDERAS QUE ES LA MAYOR LECCIÓN QUE DEBE TENER UN ESTUDIANTE PARA SER COMPETITIVO?
MB: El conocimiento sigue siendo indispensable, pero hoy necesita complementarse con otras habilidades: adaptación, pensamiento crítico, colaboración y liderazgo. Cada persona necesita encontrar aquello que la hace diferente y aportar valor desde ahí. También es fundamental reconocer que los resultados suelen construirse colectivamente y que las personas siguen siendo el elemento más importante dentro de cualquier organización. Y hay algo más: no perder la capacidad de soñar. Los objetivos pueden cumplirse, pero los sueños son los que impulsan a seguir creciendo.

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