Tan solo en abril, México recibió 4,978.1 millones de dólares en remesas, lo que implicó un crecimiento de 3.7% en comparación con el mismo mes del año pasado, pero una caída de 9.5% en comparación con marzo pasado.
En semanas previas, el gobierno de Donald Trump emitió una política que bajo el argumento de combatir el lavado de dinero y el financiamiento al narcotráfico, redefine la manera en que el sistema financiero estadounidense debe tratar a la población migrante sin autorización laboral.
Expertos de la Universidad Iberoamericana han destacado que el impacto más visible podría reflejarse en una reducción adicional del envío de remesas hacia México.
Para los expertos, colocar estos documentos bajo mayores esquemas de vigilancia o sospecha por actividades ilícitas, se genera el efecto indirecto de restringir el acceso de personas migrantes al sistema financiero formal.