EXPANSIÓN: ¿Qué principios adquiridos en el Tec siguen guiando tu manera de hacer una difusión rigurosa, independiente y comprometida con el interés público?
León Krauze: La importancia del trabajo, el ejercicio de la ética en el trabajo, el compromiso con la comunidad, con la sociedad y, por lo tanto, con el país. Además del rigor en la investigación y el apego con la verdad.
E: Al cubrir algunos de los acontecimientos más relevantes entre México y Estados Unidos, ¿cuáles han sido las mayores lecciones?
LK: En los 11 años que estuve en Los Ángeles, desarrollé un concepto de periodismo comunitario que luego llevé a las aulas cuando fui profesor universitario en el Tec.
Me llevó a conocer la vida de esfuerzo, de ilusión, de entrega, de alegría y evidentemente también, de dolor, de cientos y cientos de individuos que no tienen el foco en los medios tradicionales.
Definitivamente, más que cualquier entrevista con un político, esas historias me enseñaron mucho de la condición humana, las obligaciones de los gobiernos y el compromiso moral frente a la vida.
E: ¿En qué momento entendiste que esa sería la misión de tu carrera y qué papel desempeñó el Tec en esa convicción?
LK: Mi ejercicio informativo tiene dos vertientes; la primera es la mirada crítica frente al accionar del gobierno, ante las personas que tienen el poder, lo buscan o incluso ya lo han tenido.
La otra vertiente es estar cerca de la gente. El Tec me enseñó acerca del compromiso con la comunidad y con la sociedad y lo terminé de construir en mi experiencia en Los Ángeles.
E: ¿Qué le dirías a la nueva generación que se quiere dedicar a la comunicación respecto a la responsabilidad de informar?
LK: El periodismo comunitario no debe confundirse con el populista; se trata de saber escuchar y reconocer que no existen historias irrelevantes.
Les aconsejo que, antes que nada, se conviertan en los mayores expertos de su entorno inmediato: que nadie sepa más que ustedes sobre su colonia, luego acerca de su alcaldía y, finalmente, su ciudad. Crezcan desde lo local hacia lo global.
Con esa visión sobre la responsabilidad de la profesión, Krauze concluye declarando su gratitud hacia el Tec, a la que considera una institución ejemplar para el país y de la cual admira, sobre todo, su profunda voluntad autocrítica.