En América Central, Costa Rica -cuya economía gozaba de buena salud- se contraerá 3.3%; Nicaragua profundizará su crisis con una caída del PIB de 4.3%; y Honduras -otro país que estaba en expansión- caerá en crisis con una retracción del 2.3%.
En El Salvador, el crecimiento en 2019 dará paso a una contracción de 4.3%; lo mismo para Guatemala, cuyo PIB caerá un 1.8%.
Esta crisis global que ha afectado al transporte también será un golpe rudo para el turismo, lo que tendrá un impacto severo en algunos países caribeños. Por ejemplo, República Dominicana, un país que en los dos últimos años tuvo un crecimiento de 7 y 5.1%, este año tendrá cero expansión de su economía.
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El Banco señaló que muchos países de América Latina y el Caribe se enfrentan a esta crisis con un espacio fiscal acotado y que el alto grado de informalidad hace que sea más difícil llegar a todos los hogares.
"Muchos hogares viven al día y carecen de recursos para enfrentar los aislamientos y cuarentenas necesarios para contener la propagación de la epidemia", explicó la institución son sede en Washington. El hecho de que la crisis sea global implicará además un impacto en las remesas que son fundamentales en muchas economías pobres.
Asumir las pérdidas
El Banco Mundial advirtió que ante este panorama, "los gobiernos deberán asumir la mayor parte de las pérdidas". "La socialización de estas pérdidas podría demandar una participación accionaria en las instituciones financieras y en los empleadores estratégicos, a través de su recapitalización".
La institución planteó que este apoyo va a ser clave en "la preservación de puestos de trabajo y en una futura recuperación". Sin embargo, señaló que este proceso debe ser transparente.
"Deben establecerse mecanismos para gestionar los activos recién adquiridos, tomando como base las mejores prácticas de los fondos soberanos de inversión y las sociedades de gestión de activos", aconsejó la institución.