El temor de los inversionistas a una corrección importante de los precios de los activos se avivó el viernes por las renovadas amenazas del presidente Donald Trump de subir los aranceles a China, lo que provocó una ola de ventas en las acciones estadounidenses y el desplome del bitcoin, la criptomoneda más grande del mundo.
Sin embargo, pese a las fluctuaciones intermitentes, los mercados se han mantenido en general resilientes desde abril, cuando Trump desató su guerra comercial, respaldados por la expectativa de una relajación monetaria en la mayoría de las principales economías avanzadas.
Este dinamismo contradice los posibles efectos económicos de los aranceles y el endeudamiento soberano, riesgos que podrían verse amplificados por la interconexión de los bancos con entidades no bancarias poco reguladas, advirtió el FMI.
"Bajo la superficie tranquila, el terreno está cambiando en varias partes del sistema financiero, lo que genera vulnerabilidades", dijo el FMI en su informe semestral de Estabilidad Financiera Global.
"Los modelos de valoración indican que los precios de los activos de riesgo están muy por encima de los fundamentos, lo que aumenta la probabilidad de correcciones desordenadas cuando se producen choques adversos", añadió.
A pesar de algunos datos económicos negativos, las valoraciones de las acciones y el crédito corporativo están "bastante elevadas" debido al entusiasmo por las acciones de gran capitalización de IA, que impulsan la concentración histórica del mercado bursátil.