La economía mexicana arrancó 2026 con señales de enfriamiento. En enero, tanto el consumo privado como la inversión fija bruta registraron caídas mensuales, lo que apunta a una desaceleración en los dos principales motores internos del crecimiento, de acuerdo con datos del Inegi.
El consumo privado retrocedió 1.6% mensual en términos reales, su mayor caída reciente, aunque en su comparación anual aún mostró un crecimiento de 2.7%. En paralelo, la formación bruta de capital fijo cayó 1.1% mensual y se contrajo 2.2% frente a enero del año pasado, evidenciando un deterioro más marcado en la inversión .