El dato resultó mejor a lo esperado por el consenso de analistas consultados por Citi, que anticipaba una inflación mensual de 0.28% y una tasa anual de 4.53%. También la inflación subyacente (que excluye productos de alta volatilidad) estuvo prácticamente en línea con las previsiones y avanzó 0.31% mensual y se ubicó en 4.26% anual.
La desaceleración de la inflación general estuvo asociada principalmente al componente no subyacente, que cayó 0.18% mensual, debido a una reducción de 1.03% en energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, particularmente electricidad. No obstante, los alimentos frescos volvieron a presionar los precios. El rubro de frutas y verduras aumentó 3.47% mensual y registró una inflación anual de 21.43%.
Entre los productos con mayores aumentos destacaron el jitomate, con un alza mensual de 19.25%; el chile serrano, con 36.27%; el chile poblano, con 41.42%; y la papa, con 12.23%. Por otro lado, también aumentaron los precios de la gasolina premium (6.16%), el gas LP (1.56%) y los alimentos preparados en fondas y taquerías (0.49%).
La inflación vuelve a golpear más a los hogares de bajos ingresos
Banamex advirtió en un análisis reciente que esta dinámica inflacionaria está afectando nuevamente más a los hogares de menores ingresos. El grupo financiero señaló que, mientras en 2025 la inflación había sido relativamente menor para los hogares más pobres, durante los primeros meses de 2026 comenzó a observarse una reversión.
“La inflación acumulada en 2026 es mayor para los hogares con menores ingresos”, indicó Banamex. El reporte explica que los hogares vulnerables destinan una proporción mucho mayor de su ingreso al consumo, particularmente alimentos, por lo que el encarecimiento de productos básicos tiene un efecto más severo sobre su bienestar.
De acuerdo con el análisis, en lo que va de 2026 la inflación acumulada para los hogares que gastan menos de un salario mínimo asciende a 1.7%, superior al 1.5% de la inflación general. Destacó que los alimentos y bebidas son el componente con mayor peso en el gasto de las familias de menores ingresos, por lo que el reciente repunte de frutas, verduras y productos básicos explica buena parte de esta presión diferenciada.
Además de los alimentos, el reporte identificó mayores presiones para los hogares vulnerables en rubros como educación, salud y transporte.