Publicidad
Revista Digital
Publicidad

Envejecimiento y cuidados empujan a 38 millones de mexicanos fuera del mercado laboral

Mientras el desempleo se mantiene cerca de mínimos históricos, 31.8 millones de mexicanos permanecen fuera del mercado laboral por atender otras obligaciones, como cuidados de un familiar.
El desempleo en México está en mínimos, pero oculta un dato preocupante: 38 millones de personas no pueden trabajar
De los 38.1 millones de mexicanos que no están disponibles para trabajar, 31.8 millones (84%) reportan atender otras obligaciones. El resto se divide entre otros motivos (8.9%), personas interesadas en trabajar pero impedidas por su contexto (6.2%) y personas con impedimentos físicos (1.3%), de acuerdo con datos del primer trimestre de 2026, del Inegi.

(CARL DE SOUZA/AFP)

La tasa de desempleo en México sigue cerca de mínimos históricos, pero esa cifra oculta que cada vez más personas están fuera de la fuerza de trabajo y ni siquiera se declaran disponibles para incorporarse a un empleo. Durante el primer trimestre de 2026, la población no económicamente activa (PNEA) sumó 43 millones de personas. De ese universo, 4.9 millones se declararon disponibles para trabajar, pero 38.1 millones dijeron no estarlo. Esta última cifra es la más relevante para entender el deterioro del mercado laboral.

Expertos advierten que no se trata solo de personas que dejaron de buscar empleo, sino de personas que no buscan ni se consideran disponibles para trabajar.

Publicidad

Entre el primer trimestre de 2020 y el primer trimestre de 2026, la PNEA disponible cayó de 5.68 millones a 4.90 millones de personas, una baja de 13.7%. En cambio, la PNEA no disponible aumentó de 32.46 millones a 38.06 millones, un crecimiento de 5.6 millones de personas, equivalente a 17.3%.

Los economistas señalan que la discusión no solo debería centrarse en el desempleo oculto, es decir, las personas sin trabajo que estarían disponibles para trabajar aunque no lo buscan activamente. Sino en el grupo más amplio de personas que han salido de forma más profunda del mercado laboral. Ahí pueden convivir razones muy distintas, como envejecimiento, estudios, retiro, enfermedad, labores domésticas, cuidados familiares o falta de condiciones para aceptar un empleo.

De acuerdo con Banco Base, con datos de la ENOE, durante abril la PNEA disponible cayó 3.83% anual, mientras que la población no disponible creció 2.86% y acumuló 18 meses consecutivos de aumentos anuales. Aunque en el mes hubo una reducción frente a marzo, el comportamiento anual confirma que el grupo de personas fuera del mercado laboral y sin disponibilidad para trabajar sigue creciendo.

Una parte de esta salida puede explicarse por la demografía, según Alejandro Saldaña, economista en jefe de Banco Ve por Más, México está dejando atrás el bono demográfico que durante décadas le dio una oferta abundante de mano de obra.

El envejecimiento de la población, la menor natalidad y la salida de personas mayores del mercado laboral implican que el país ya no podrá depender solo de tener muchos trabajadores disponibles.

El especialista también menciona que los programas sociales podrían estar influyendo en los incentivos para trabajar, aunque aclara que esa hipótesis aún es especulativa y no existe evidencia suficiente para afirmarla como la explicación dominante. Para Saldaña, el factor más claro es el demográfico, y eso obliga al país a invertir más, automatizar procesos y elevar la productividad para sostener su crecimiento potencial.

Publicidad

Los cuidados parecen ser la explicación

Pero el envejecimiento no explica todo, una de las posibles razones detrás de la inactividad laboral está en la crisis de cuidados, especialmente entre mujeres. Un informe de Oxfam México advierte que muchas jóvenes clasificadas en la discusión pública como “ninis” no están inactivas, sino realizando trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. Según el documento, tres de cada cuatro jóvenes que aparentemente no estudian ni trabajan son mujeres que cuidan sin reconocimiento ni pago.

El informe también dimensiona el peso económico de ese trabajo invisible. En 2024, las labores domésticas y de cuidados representaron 23.9% del PIB nacional, una cifra por encima de la manufactura o el comercio. Además, las mujeres aportaron 2.7 veces más valor económico que los hombres en estas actividades.

La sobrecarga de cuidados tiene implicaciones directas para la participación laboral. Oxfam México estima que las mujeres jóvenes dedican en promedio 5.2 horas diarias a algún tipo de trabajo de cuidados, más del triple que sus pares hombres. Entre quienes realizan trabajo doméstico, cuidados directos y acompañamiento en el mismo día, la carga llega a 7.6 horas diarias, o 53.2 horas semanales, por encima de una jornada laboral legal.

De hecho, entre el primer trimestre de 2020 y el mismo periodo de 2026, el mayor crecimiento de población no disponible se concentró en las personas que declararon no tener interés en trabajar porque atienden otras obligaciones, grupo que pasó de 25.9 a 31.8 millones de personas, un aumento de casi 6 millones o 23%.

Y si se compara con la población no económicamente activa en total, tres de cada cuatro personas fuera de la fuerza laboral se encuentran en la categoría de "sin interés para trabajar por atender otras obligaciones".

Esto ayuda a entender por qué una parte de la población, especialmente mujeres jóvenes, puede aparecer fuera del mercado laboral sin que ello signifique inactividad. La falta de infraestructura pública de cuidados, la distribución desigual del trabajo doméstico y las responsabilidades familiares pueden impedir que muchas personas estudien, busquen empleo o acepten un trabajo remunerado.

En abril, Banco Base reportó que el crecimiento mensual de la población ocupada se explicó casi por completo por la informalidad, pues se sumaron 447,538 personas al empleo informal y apenas 608 a la formalidad. En el acumulado de 2026, el empleo total aumentó en 221,000 personas, resultado de 451,000 plazas informales adicionales y una caída de 230,000 empleos formales.

La expansión de la población fuera del mercado laboral ocurre en un momento en que México comienza a agotar su bono demográfico. Oxfam sostiene que millones de mujeres ven restringida su participación económica por la carga desproporcionada de los cuidados, mientras que Saldaña advierte que el envejecimiento reducirá gradualmente la disponibilidad de trabajadores. En conjunto, ambos fenómenos apuntan a una economía con menos mano de obra disponible, lo que eleva la urgencia de impulsar la productividad, la inversión y políticas que permitan redistribuir las tareas de cuidado.

Publicidad

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad