El principal alivio vino del componente no subyacente, que retrocedió 1.14% quincenal. Dentro de este rubro, los precios agropecuarios bajaron 2.65%, mientras que frutas y verduras cayeron 5.24%.
Entre los productos que más incidieron a la baja destacaron el jitomate, con una caída de 23.98%; el chile poblano, con 28.33%; y el huevo, con 4.51%. También bajaron el chile serrano, las uvas y el plátano.
El dato favorable, sin embargo, no eliminó las presiones de mediano y largo plazo. La inflación subyacente, que excluye productos de alta volatilidad, aumentó 0.19% quincenal y se ubicó en 4.12% anual. Los servicios subieron 4.57% anual, mientras que los alimentos procesados, bebidas y tabaco avanzaron 5.13%.
Además, algunos precios ligados al turismo y la movilidad presionaron al alza, debido a que en esta quincena ya se vio reflejado el efecto del inicio del Mundial. Por ejemplo, el transporte aéreo subió 13.75% en la quincena; los hoteles, 8.73%; los servicios turísticos en paquete, 4.07%; y el aguacate, 18.51%.
Con este resultado, la inflación general se mantuvo dentro del rango objetivo de Banco de México, de 3% +/- un punto porcentual. No obstante, la persistencia de la inflación subyacente muestra que el proceso de desaceleración aún depende en buena medida de la volatilidad de los agropecuarios.