El patrimonio familiar y el nivel socioeconómico del hogar explican buena parte de la desigualdad de ingresos en México.(Foto: Foto: Elizabeth Ruiz/Cuartoscuro)
Expansión Digital
En México, la clase social continúa determinando las oportunidades de las personas, ya que, el 78% de quienes nacen en los dos quintiles más pobres no consigue salir de la pobreza por ingresos, de acuerdo al Informe de movilidad social en México 2025, elaborado por el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).
La investigación también muestra que casi la mitad de la desigualdad del país responde a factores fuera del control individual, como el nivel socioeconómico del hogar, la educación de los padres o la región donde se nace.
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El lugar donde naces sigue definiendo tu futuro
El informe del CEEY confirma que la movilidad social en México permanece estancada y que las oportunidades continúan distribuyéndose de forma desigual.
De acuerdo con la Encuesta ESRU de Movilidad Social en México 2023 (ESRU-EMOVI), 50 de cada 100 personas que nacen en el 20% más pobre de la población permanecen en ese mismo nivel durante su vida adulta.
La posibilidad de ascender hasta el grupo con mayores ingresos resulta mínima, porque solo dos de cada 100 personas nacidas en el quintil inferior logran llegar al quintil más alto de la distribución económica nacional.
El “suelo pegajoso” de la pobreza
El estudio también identifica un fenómeno conocido como "suelo pegajoso", que describe la dificultad para abandonar las condiciones de pobreza. Esto se ve reflejado en el 78% de quienes nacieron en los hogares con menos recursos no consigue superar la línea de pobreza por ingresos.
En el caso contrario, 51 de cada 100 personas nacidas en el quintil más alto mantienen esa posición privilegiada durante su vida adulta, mientras que únicamente una de cada cien cae hasta el grupo con menores ingresos.
Para el CEEY esto muestra que el esfuerzo individual continúa condicionado por circunstancias que las personas no pueden elegir, como la familia donde nacen, el patrimonio de sus padres o el acceso a mejores condiciones educativas desde la infancia.
Educación, nacimiento y tono de piel amplían las brechas
El informe señala que las desigualdades de oportunidades en México también están condicionadas por la educación de los padres, la región de origen y características como el género y el tono de piel.
En materia educativa, la brecha comienza desde el hogar, en el que un hijo de padres con estudios profesionales tiene 63% de probabilidad de alcanzar ese mismo nivel educativo, mientras que entre quienes provienen de hogares donde los padres cursaron únicamente la primaria esa posibilidad disminuye hasta 9%.
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Esto implica que las oportunidades de concluir una carrera universitaria son siete veces mayores cuando los padres cuentan con educación superior.
Por otro lado, se observa que en la región Centro-Norte la permanencia en el quintil más bajo alcanza 31%, en el Sur del país la cifra aumenta hasta 64%, reflejando una profunda brecha territorial en las oportunidades económicas.
Solo dos de cada 100 personas nacidas en el quintil más pobre logran llegar al grupo con mayores ingresos.
El estudio también documenta que las personas con tonos de piel más oscuros enfrentan mayores obstáculos para ascender socialmente. Ya que el 57% permanece en el quintil inferior, frente a 34% de quienes tienen tonos de piel claros.
La diferencia se amplía cuando se analiza el caso de las mujeres, ya que aquellas con piel más oscura presentan los niveles más altos de permanencia en condiciones de desventaja económica.
Casi la mitad de la desigualdad depende de circunstancias ajenas al esfuerzo
Uno de los hallazgos más relevantes es que al menos 48% de la desigualdad de ingresos en México se explica por circunstancias que las personas no pueden controlar, como el nivel económico del hogar donde nacen, la escolaridad de sus padres o la región del país en la que crecieron.
En especial, el patrimonio familiar constituye el principal factor detrás de esta desigualdad, seguido por el nivel educativo de los padres. En consecuencia, el acceso a mejores ingresos depende, en gran medida, de las condiciones heredadas y no únicamente del desempeño académico o laboral de cada individuo.
México frente a otros países
La investigación también compara a México con otros países y explica que el país se ubica entre las diez naciones con mayor desigualdad de oportunidades de una muestra internacional de 50 economías.
Mientras algunas regiones del norte presentan indicadores similares a los de países con menores brechas sociales, el sur registra niveles comparables con las economías más desiguales del mundo.
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Pobreza y riqueza en México
En 2024, 38.5 millones de personas estuvieron en condición de pobreza, lo que equivale al 29.6% del total de la población, de acuerdo con la Medición de la Pobreza Multidimensional 2024 realizada por el Instituto de Estadística y Geografía (Inegi). Además, un total de 6.9 millones de personas en pobreza extrema, es decir, 5.3% de la población.
Esta fue la primera edición realizada por el Inegi tras la desaparición del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) y, en la comparativa entre estas dos valoraciones, la pobreza habría disminuido en el país durante el sexenio anterior, al pasar de 41.9% de la población en esa situación a 29.6%.
En contraste, México solo tiene 22 multimillonarios y, en conjunto, la riqueza combinada de los hombres de negocio en el país se ubicaba en 167,100 millones de dólares (mdd) al cierre de abril de 2025, de acuerdo al Billionaire Ambitions Report 2025. The rise of a new generation que elabora el grupo financiero suizo UBS.