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¿Puede sobrevivir el Monte de Piedad sin sus sucursales? El negocio que tendrá que reinventar

Además de resolver la huelga, la institución tendrá que encontrar una forma más eficiente de vender las prendas que sus clientes ya no recuperen.
Nacional Monte de Piedad lleva seis meses de huelga: negociaciones están estancadas y ni un juez pudo ayudar
El Monte de Piedad tendrá que administrar las prendas acumuladas durante el periodo de huelga. (Foto: Andrea Murcia/Cuartoscuro)

Durante casi un año, las sucursales del Nacional Monte de Piedad han permanecido cerradas por la huelga de sus trabajadores, pero también ha dejado un problema menos visible que es sobre las prendas que tiene bajo resguardo y que deben convertirse en dinero cuando los dueños decidan no ir por ellas.

El empeño tiene un ciclo sencillo, en donde una persona deja un bien como garantía, recibe un préstamo y tiene la posibilidad de recuperarlo cuando paga. Si el cliente no cumple con las condiciones del contrato y la prenda llega a su fecha de comercialización, el artículo puede pasar a la siguiente etapa del negocio que es venderlo.

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Nacional Monte de Piedad ha informado que las prendas permanecen resguardadas en las bóvedas de sus sucursales y que, debido a la suspensión de actividades, no puede realizar con normalidad las operaciones prendarias.

Para reducir las afectaciones, la institución ha extendido fechas de comercialización y otorgado un refrendo adicional a determinados contratos.

El otro negocio del Monte de Piedad

Cuando se piensa en el Nacional Monte de Piedad, la primera imagen suele ser la del cliente que llega a empeñar una joya, un reloj o algún otro objeto para conseguir dinero.

Pero existe una segunda parte del negocio que es la comercialización de las prendas que no fueron recuperadas.

La institución necesita administrar ese inventario, determinar cuándo puede vender cada artículo, establecer mecanismos para comercializarlo y convertirlo nuevamente en efectivo.

Por eso, el cierre prolongado de las sucursales no solamente afecta a quien necesita empeñar o recuperar una pertenencia. También altera el movimiento de los bienes que se encuentran dentro del sistema prendario.

La propia institución ha establecido calendarios especiales para las fechas de comercialización debido a la suspensión del servicio. En su portal señala que las fechas fueron extendidas y que los clientes pueden consultar su nueva fecha límite y de comercialización.

El problema de tener las prendas detenidas

El tiempo es importante para este negocio, ya que una prenda que permanece almacenada representa un activo que todavía no se ha convertido en efectivo.

Mientras más tiempo permanezca inmovilizada, más importante se vuelve administrar correctamente el inventario.

Esto no implica que las prendas estén en riesgo de desaparecer o que puedan venderse de manera arbitraria. Nacional Monte de Piedad sostiene que los artículos permanecen seguros y resguardados en las bóvedas de sus sucursales.

Una bodega llena tampoco es el objetivo

Para una institución prendaria, acumular inventario no es necesariamente una buena noticia, ya que el objetivo del negocio es que el dinero prestado regrese al ciclo financiero.

Cuando una persona recupera su prenda, el préstamo se liquida y el capital puede volver a colocarse. Cuando el cliente no recupera el bien, la institución necesita comercializarlo para recuperar el valor correspondiente.

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En marzo, la institución explicó que la suspensión generaba una imposibilidad física, material y jurídica para realizar normalmente sus actividades prendarias, incluida la entrega de prendas a clientes que ya habían cumplido con sus obligaciones.

La reinvención podría estar en la venta

Aquí aparece una de las decisiones que el Monte de Piedad tendrá que enfrentar cuando pueda recuperar plenamente su operación.

Galería Monte de Piedad
El cierre de las sucursales ha afectado distintas etapas del ciclo del negocio prendario. (Foto: Jimena Zavala)

El futuro del negocio no dependerá solamente de volver a abrir sus sucursales, también tendrá que optimizar la salida de los activos que permanecen bajo resguardo y que ya pueden ser comercializados.

Eso puede significar mejorar los canales de venta, acelerar los procesos de inventario, identificar qué productos tienen mayor demanda y encontrar la mejor manera de colocar cada tipo de artículo.

La tecnología puede cambiar el negocio

Actualmente, el Monte cuenta con herramientas digitales como Mi Monte, desde donde los clientes pueden controlar y renovar sus empeños.

El siguiente reto podría ser aprovechar esos canales para hacer más eficiente el otro lado del negocio, el que comienza cuando una prenda deja de ser recuperada por su propietario.

La sucursal seguiría siendo necesaria para recibir y valuar prendas, pero no necesariamente tendría que ser el único lugar donde se concrete la venta de los bienes que ya pasaron a comercialización.

SCJN atrae el caso de Monte de Piedad

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decidió el 24 de agosto atraer el caso relacionado con la huelga. Sin embargo, esta decisión únicamente abre una nueva etapa judicial y no implica que las sucursales vayan a reabrir de inmediato.

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Para el Monte de Piedad, el problema inmediato sigue siendo resolver el conflicto laboral. Pero, una vez superado, la institución tendrá que decidir cómo quiere operar hacia adelante.

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