México, retrasado en el cuidado de adultos mayores
México todavía tiene un mercado de cuidados de largo plazo menos desarrollado que otros países que han enfrentado antes el envejecimiento de su población. En Estados Unidos y algunas economías europeas existen desde hace años servicios especializados, residencias para adultos mayores y esquemas relacionados con la atención durante la vejez.
Alarcón señaló que la planeación del retiro debe incorporar estos posibles gastos desde el inicio de la vida laboral. Una persona que comienza a trabajar alrededor de los 25 años puede acumular recursos durante 35 o 40 años, pero posteriormente tendrá que financiar una etapa de retiro que puede extenderse durante otras dos décadas o más.
El ahorro para la jubilación, por tanto, no debe contemplar únicamente el ingreso necesario para mantener el nivel de vida después de dejar de trabajar. También debe considerar los gastos médicos y la posibilidad de requerir cuidados de largo plazo.
El especialista señaló que el aumento de las aportaciones a las Afore previsto por la reforma al sistema de pensiones contribuirá a mejorar las pensiones de los trabajadores bajo la Ley de 1997, aunque consideró necesario complementar esos recursos mediante ahorro de largo plazo.
Las empresas también pueden participar mediante planes privados de retiro, programas de ahorro y educación financiera. Estos esquemas pueden ayudar a que los trabajadores conozcan con anticipación los recursos que necesitarán para enfrentar la jubilación y una eventual etapa de dependencia.
El costo de los cuidados representa así un componente adicional dentro de la planeación financiera del retiro. Para una persona que llegue a necesitar asistencia, el gasto puede mantenerse durante varios años y crecer conforme se actualicen los costos por inflación.