La evaluación analiza tanto el cumplimiento de las recomendaciones internacionales como la capacidad de las autoridades para identificar operaciones sospechosas, investigar delitos financieros y aplicar medidas contra el lavado de dinero.
De acuerdo con Hacienda, México desarrolló una estrategia de interlocución internacional para presentar los avances del país, responder a las observaciones de otras delegaciones y fortalecer el respaldo de los integrantes del GAFI.
La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) coordinó los trabajos técnicos mediante la recopilación de información y evidencias sobre las acciones de las instituciones mexicanas para combatir los delitos financieros.
En el proceso participaron el Banco de México, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), la Fiscalía General de la República (FGR), la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Auditoría Superior de la Federación y el Centro Nacional de Inteligencia, entre otras dependencias.
¿Qué significa la evaluación del GAFI para México?
El GAFI es un organismo internacional que establece recomendaciones para prevenir el lavado de dinero, el financiamiento del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva. Sus evaluaciones permiten identificar las fortalezas y debilidades de los sistemas financieros y regulatorios de los países miembros.
En el caso de México, la revisión resulta relevante porque permite determinar si las normas nacionales cumplen con los estándares internacionales y, sobre todo, si las autoridades consiguen resultados concretos en la detección, investigación y sanción de operaciones financieras ilícitas.
El proceso contempla dos grandes componentes: el cumplimiento técnico, que examina la existencia de leyes, regulaciones e instituciones adecuadas, y la efectividad, que analiza los resultados de su aplicación.
Estas evaluaciones también tienen implicaciones para las instituciones financieras y las empresas, pues sus conclusiones pueden orientar cambios en los mecanismos de identificación de clientes, supervisión de operaciones y prevención de riesgos.