Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

4 retos del programa para repoblar el Centro Histórico de la Ciudad de México

La autoridad capitalina ya tiene contemplados unos 63 inmuebles para restauración, rescate y reglamentación, con el propósito de convertirlos en hogares.
sáb 01 junio 2019 07:00 AM
Centro histórico
Despoblada. Alrededor de 200,000 personas habitan en la zona, la mitad de la población registrada en la década de los años 50.
Alejandra Espinoza
@Alejandra_Ju19

Las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México son un hervidero de gente durante el día. Pero, en la noche, la cara de esta importante zona de la capital del país cambia por completo: camiones que surten a las tiendas de las grandes cadenas y personal de limpieza que riega y deja todo listo para el nuevo ajetreo del día siguiente.

El gobierno capitalino quiere cambiar esta imagen y que el centro vuelva a llenarse, pero de gente que vive en él. Por eso, anunció un plan estratégico para repoblar las calles del Centro Histórico bajo la oferta de vivienda digna y asequible y aumentar el censo de 200,000 habitantes que viven actualmente en esta área, cuando en la década de los 50 lo hacía el doble de habitantes, según datos de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI).

Dunia Ludlow, coordinadora general de la Autoridad del Centro Histórico, asegura que busca la participación de la iniciativa privada para la restauración, rescate y reglamentación de al menos 2,000 de inmuebles dentro del Perímetro A, que son subutilizados como bodegas o comercios, y que tienen el potencial de convertirse en departamentos con rentas de hasta 5,000 pesos.

“(Este año) tenemos 63 inmuebles que están en alto riesgo, abandonados o que su uso es inadecuado. Se ha solicitado al Registro Público de la Propiedad saber quiénes son los propietarios para trabajar con los inversionistas en su preservación o reactivarlos”, comentó durante la presentación del programa.

De acuerdo con Louise David, directora de la Alianza para la Regeneración Urbana con Participación Social (ARU), el plan de rescate tiene sentido porque lo que busca es rescatar el valor puro del suelo donde están construidos los inmuebles.

Lee: La Ciudad de México invertirá 850 mdp para repoblar el Centro Histórico

“Se trata de rescatar el valor del suelo, es decir, la ubicación de esos edificios. Estos terrenos tienen un valor importante debido a su atractivo, además la ciudad dejaría de ser sustentable si dejáramos a esas zonas sin valor”, señala la especialista.

Factores como los sismos de 1985, la mudanza de oficinas de gobierno a otros espacios, la poca inversión en el cuidado de estructuras y la falta de regularización de los inmuebles han influido en el abandono y deterioro de la zona.

Publicidad

Sin embargo, especialistas consultados coinciden en que este ambicioso plan aún tiene algunos puntos que resolver.

1. El valor del suelo
El primer reto es el costo del metro cuadrado, asegura Louise David. El primer plan de recuperación del Centro Histórico se realizó con un giro de comercio internacional. Es decir, en los edificios se establecieron aquellas firmas que son capaces de pagar una renta, como las grandes minoristas, "ya que por su valor patrimonial cuesta muchísimo recuperarlos".

Según información del gobierno de la Ciudad de México, en los perímetros A y B de la ciudad se encuentran un total de 9,362 inmuebles. La mayor parte, 68% del total, se encuentra en el perímetro B, donde habitan al menos 120,000 personas.

2. Relación inversión público-privada
La inversión entre ambas partes no solo es para rescatar los edificios emblemáticos, sino también alrededor de la zona, pues es necesario adaptar las calle y servicios públicos, con el propósito de que la vivienda se vuelva más atractiva.

"Nosotros recomendamos que una estrategia de regeneración urbana no se puede hacer a las escala de un predio o de una calle, se tiene que hacer a la escala de barrios o polígonos", comenta David.

Publicidad

Datos de la AMPI señalan que en los últimos 20 años se han invertido alrededor de 16,000 millones de pesos en el perímetro A, lo que ha dejado desprotegido al perímetro B, que cuenta con una mayor superficie y más población.

3. Tramitología
Los especialistas coinciden en que los edificios del Centro Histórico tienen un problema de renta congelada y, que al ser lugares con mucho valor patrimonial genera una situación de tramitología para su explotación, ya que es necesario acudir a diferentes instituciones para tener los permisos de construcción o regeneración.

"Eso cuesta mucho dinero y tiempo, y el tiempo en el desarrollo inmobiliario cuesta mucho dinero. Es necesario hacer una comisión intersectorial e interinstitucional que permita tener una ventana única para que las autorizaciones de diversas instituciones se agilicen", menciona David.

4. ¿Reubicación del comercio?
Según la AMPI, 75% de los 9,362 inmuebles de los perímetros A y B se encuentra parcialmente desocupado o es utilizado como bodega, lo cual ha provocado la subutilización de la infraestructura y servicios urbanos. De 2014 a agosto de 2018 se realizaron unos 63 desalojos violentos en la alcaldía Cuauhtémoc, donde la mayoría coinciden con la desocupación de viviendas para convertirlas en uso exclusivo del comercio a través obra irregulares.

"Al ser el primer cuadro de la ciudad, existe una derrama económica importante. Esto generó que los comercios se multiplicaran de manera exponencial, ya que observaron un área de oportunidad, como lo es el flujo de personas y la disponibilidad de cierto producto", afirma Jordi Greenham, CEO de la plataforma de renta de inmuebles Homie.mx.

La visión de Carlos Slim

El empresario mexicano Carlos Slim aseguró la semana pasada durante un foro sobre el Centro Histórico que desde inicios de la década anterior, cuando iniciaron los trabajos de restauración del corazón de la capital del país en conjunto con el gobierno regional y federal, la inversión pública apenas ha sido de 3%, mientras que el resto ha sido de inyección privada.

El magnate comentó que hasta la fecha se ha cumplido con la reestructuración inicial, que contemplaba la revitalización de la actividad económica y social de la zona, con base en la mejora del nivel de vida de los habitantes a través de una red escolar, programas de salud, hospitales, evitar la violencia y promoción del autoempleo.

"Los planteamientos eran distintos. En lugar de restaurar inmuebles, (el plan) era revitalizar el centro, que más gente viviera e hiciera actividades ahí. Lo que planteamos fue mejorar el nivel socioeconómico y social de los habitantes, también se puso seguridad y se hizo un centro de mando concentrado de reacción inmediata", dijo.

A nivel estructural, apuntó, el problema que no se ha logrado concluir -pero aseveró que ahora es más sencillo- es evitar el hundimiento del suelo debido a la explotación del manto acuífero capitalino, por lo que ahora es necesario impedir que una mayor cantidad de agua de lluvia se inflitre en el subsuelo.

¿Tienes poco tiempo?
Infórmate en menos de cinco minutos de lo más importante del día.

¡Falta un paso! Ve a tu email y confirma tu suscripción (recuerda revisar también en spam)

Hubo un error. Por favor intenta más tarde.

Publicidad
Publicidad