Para avanzar en la autosuficiencia agroalimentaria que busca el actual gobierno de México en maíz amarillo y trigo es necesario que la industria tenga acceso a las nuevas tecnologías.
Un ejemplo importante en el rendimiento de los cultivos es el que ha realizado MasAgro, en conjunto con el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), que han logrado crecer de 15% a 30% de la producción de nuevas semillas de maíz, en los últimos nueve años, gracias a un proceso de mejoramiento de las mismas.
“El primer paso es desarrollar híbridos competitivos, los cuales no son transgénicos, y con esto podemos avanzar y duplicar el rendimiento en agricultura. La idea es que con híbridos podríamos ir a cinco toneladas por hectárea de producción en temporal y nos daría el volumen suficientes para atender a todas las necesidades del país. Aquí estamos usando toda la biotecnología para utilizar la biodiversidad que tenemos y poder seleccionar las características que tenemos y el mejoramiento es no transgénico”, comenta Bram Govaerts, director de CIMMYT.
Cimmyt ha podido reunir 100 millones de datos, obtenidos de la hibridación de semillas, para obtener maíces con mayor tolerancia al calor, a la sequía y otras condiciones climáticas, creando 45 nuevas semillas híbridas, por lo que de darse un marco regulatorio que perita esta tecnología será determinante para combatir incluso las consecuencias del cambio climático, así como la falta de materias primas o agua están amenazando las cosechas del agricultor mexicano y del mundo.