"Nos gustaría expresar nuestro agradecimiento a las autoridades en México que nos han otorgado el permiso y las franjas horarias necesarias para operar nuestros vuelos. Emirates se gestiona comercialmente, es financieramente transparente y no recibe subsidios del gobierno, y estamos muy seguros de que nuestra nueva ruta entre Dubái y la Ciudad de México ayudará a impulsar tanto el turismo como el comercio”, señaló a través de un comunicado Salem Obaidalla, vicepresidente senior de Operaciones Comerciales de las Américas de Emirates.
La llegada de Emirates a México ha estado marcada desde el inicio por la inconformidad de Aeroméxico, que interpuso tres amparos para evitar que obtuvieran este permiso. A pesar de que en octubre una jueza otorgó uno de ellos , a finales de octubre, el décimo séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa negó el amparo promovido por la aerolínea mexicana contra la operación de la emiratí.
Los argumentos se posicionaban en contra de la asignación de los horarios de aterrizaje y despegue (conocidos como slots) otorgados a Emirates, así como contra la prórroga del memorandum de entendimiento firmado por el gobierno de México y el de Emiratos Árabes Unidos, explicó entonces una fuente de la aerolínea. “La asignación de slots fue ilegal, Emirates no podría tener preferencia en la asignación como ‘nuevo entrante’ porque en 2018 obtuvo slots, no los usó y no los entregó, razón por la cual debió de ser sancionada precisamente con no ser tratada como ‘nuevo entrate’, y por ende, perder su preferencia en la asignación”, explicó.