“El cierre de hoteles nos restará liquidez, nuestros ingresos son cero y los gastos siguen corriendo, hay costos fijos día a día. Hacemos un gran esfuerzo por pagar la nómina, pero la mayoría de las empresas se quedará sin liquidez para mayo”, dijo.
Esto ha llevado a los negocios a prever las medidas necesarias para una rápida apertura una vez que la contingencia pase, como la emisión de un certificado ‘COVID-free’, que asegurará que un complejo cumple con ciertos estándares para evitar la presencia de la enfermedad.
“Será parte de la actualización y la capacitación que debemos estar pensando los hoteleros”, dijo.
Arsuaga indicó que la ocupación hotelera actualmente se encuentra en niveles de 5.4%, y otras industrias como la restaurantera tienen alrededor de 20,000 establecimientos cerrados.
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Sobre el papel de la promoción turística para sortear la crisis del sector, Enrique de la Madrid, extitular de la Secretaría de Turismo, consideró que las medidas para combatir al brote serán decisivas para atraer visitantes una vez pasada la pandemia.
“La mejor promoción es cómo enfrentemos la crisis. Cada uno de los destinos tendrán que demostrar cómo son capaces de detener el daño; quienes tengan la menor cantidad de despidos y las menores quiebras reflejarán las plazas en mejores condiciones para recibir nuevos visitantes”, afirmó.
Aunque reconoció la postura del gobierno federal de evitar asumir más deuda pública, consideró que otras medidas como posponer impuestos y otorgar facilidades en el pago de prestaciones sociales es prioritario para brindar liquidez a las empresas, y así evitar que atraviesen problemas de solvencia.
“Si los negocios valen menos de lo que deben habrá una generalizada quiebra de empresas, y si eso pasa, ¿dónde se emplearán los mexicanos una vez pasada de la pandemia?”.