“Los 25,000 pesos vienen a ser un buen respiro para la microempresa”, dice Rocío Abud, directora general del Centro de Competitividad de México. “Pero todavía tenemos una deuda con la pequeña y la mediana, que dan el 35% de los empleos del país”.
El pasado 20 de abril, Zoé Robledo, director general del Seguro Social, anunció que se otorgarán créditos a la palabra, con una tasa de interés que varía según el tamaño del negocio: 6.5% para los más pequeños y 10% para aquellos con más de 50 empleados. La condición para otorgar los créditos es que durante los últimos tres meses hayan conservado su plantilla de trabajadores y el nivel salarial.
Robledo destacó que es amplio el grupo de empresas que pueden aplicar al apoyo. Cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) revelan que hay 923,065 patrones inscritos. Del total, 623,136 tienen de uno a cinco trabajadores; 125,141 de seis a 10; 76,591 de 10 a 20; 53,185 de 20 a 50 trabajadores y 45,012 más de 50.
“Me hubiera gustado que algunos de los que participaron en el diseño de estos créditos conociera o hubiera hablado siquiera con un emprendedor o micro, pequeño y mediano empresario, porque 25,000 pesos, si bien es mejor que cero, es una forma muy poco inteligente de apoyar”, afirma Fernando Mendívil, fundador y consejero de la Asociación de Emprendedores de México (Asem). “¿Para qué te alcanzan 25,000 pesos? Para muy pocas cosas y nada que ver con un tema de poder realmente apoyar y reactivar la economía”.
Durante la presentación de la estrategia de crédito, Robledo detalló que las solicitudes podrían realizarse en línea y sólo sería elegibles aquellas empresas que cumplieran con el requisito principal. Para Mendivil, esta es una de las áreas de oportunidad en el otorgamiento de créditos.
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