Esto ha sido indicador para la compañía de que puede incluso duplicar sus ventas a través de canales digitales al consumidor final, al pasar del 10% actual a un 20%, gracias a pedidos de componentes de mercados clave como Estados Unidos, que ha buscado piezas ante el paro de China, así como de otras regiones poco usuales, como Australia.
Sin embargo, la exportación no es el fuerte de la industria mexicana. El presidente de la ANAFABI refiere que este mercado es, en mayor medida, de los fabricantes asiáticos. En 2019 México exportó alrededor de 6,000 bicicletas, apenas 0.5% de la producción total del año, de 1.2 millones de unidades.
A pesar de las innovaciones en materia de comercio electrónico y la aparición de nuevos mercados, no se prevén números alentadores. Aunque la ANAFABI no tiene una estimación de la caída en ventas de toda la industria por la falta de información y de afiliación de empresas, Grupo Mercurio estima que la contracción para el segundo trimestre será de 35%, lo que contrasta con el alza vista en el primer trimestre del año, de más de 20%.
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En este contexto, la apuesta de la industria radica en que también haya un cambio en la mentalidad de los consumidores, que podrían apostar a sistemas de transporte menos masivos, como la bicicleta. Tan sólo en Reino Unido, la demanda proveniente de servicios de salud repuntó en 200%, según la BBC, mientras que la firma Kent International reportó un aumentó en ventas de 30% en marzo.
“Con una mayor consciencia de salud, de movilidad, lo que perdimos en el segundo trimestre lo vamos a recuperar a final de año. Esa es nuestra expectativa”, dijo el director de Grupo Mercurio.
El regreso de China, sin embargo, podría ser el mayor reto, ya que la industria considera que su regreso podría darse de manera “agresiva”, con un reinicio de operaciones con el que otros mercados, como el mexicano, no pueden competir, por lo que también es importante considerar a esta actividad como esencial.
“Ojalá se tome como un ramo prioritario, como se ha hecho en otros países como Colombia, Perú, etcétera, incluso Estados Unidos, donde la bici quedó como un recurso de transporte para hacer entregas desde las farmacias y servicios de comida como Rappi y Uber Eats”, concluyó Mejía.