Holger Blankenstein, vicepresidente ejecutivo y comercial de Volaris, explica que el segmento de pasajeros que visitan amigos y familiares (o VFR, por su sigla en inglés) es el que se recuperará más rápido, por lo que las nuevas rutas desde la capital –a Villahermosa, Ciudad del Carmen, Torreón, Campeche y Tampico– responden a esta previsión, y a un entorno de particulares preocupaciones sanitarias.
“Lo que hemos observado es un vacío de oferta en viajes desde los mercados más grandes de la Ciudad de México, y queremos dar a los clientes la oportunidad de viajar de forma muy segura sin subirse a un camión por horas”, explica el directivo en entrevista.
Aunque Volaris ha buscado arrebatarle mercado a los viajes en autobús desde antes de la pandemia, las condiciones parecen haber cambiado a su favor. Mientras que en enero la aerolínea estimaba que 26% de su oferta sólo competía con el mercado de viajes en autobús, para junio esta proporción se elevó a 41%, de acuerdo con las presentaciones para inversionistas de la compañía.
Entre 40% y 50% de la demanda de vuelos está conformada por el segmento VFR, pero también el mercado de vacacionistas –que concentra 30%– es otro que puede comenzar a repuntar, aunque no a los niveles habituales, refiere el directivo, en tanto que el segmento de negocios es el que se percibe más desafiante.
“Muchas personas ya encontraron cómo funcionan las conferencias en Zoom o Microsoft Teams, y la demanda para viajes de negocios se ha desplomado. La vemos todavía más débil que los otros dos segmentos. Además, la actividad económica todavía está un poco débil; es el segmento que más tardará en volver en esta recuperación”, señala.
A esta dinámica se suma que el viajero de negocio de Volaris tiene un perfil pyme, y no de gobierno o corporativo, agrega Blankenstein.