Por ello, las organizaciones pusieron como referente las inversiones públicas que hacen países como Filipinas, que ha asignado 118 millones de dólares de recursos para la promoción del destino, y que en la propuesta se marcó como el estándar mínimo que debería ser gestionado por el Consejo de Diplomacia Turística.
Sin embargo, a esto se suman necesidades que permanecen a nivel municipal, como es el caso de los Pueblos Mágicos. “Hemos platicado con la Cámara de Diputados y de Senadores para que también haya recursos para los Pueblos Mágicos, porque ahora el turismo va a ser más carretero como parte del regreso a la normalidad, porque el viajero prefiere subirse a un carro que a un avión”, afirma Araiza.
Entre las propuestas del CNET también está la petición de destinar 10% del incremento de recursos en el Ramo 33 al Fondo de Aportaciones para Promoción e Infraestructura para Destinos Turísticos en Desarrollo y Pueblos Mágicos, para ser ejercidos por los propios Estados, con lo cual se buscan 2,300 millones de pesos.
“Con ello se estaría dotando de unos 2,300 millones de pesos a estas localidades que compensarían la cancelación de las transferencias de recursos que hasta hace dos años operaba la Secretaría de Turismo”, indica el documento.
“Desde el inicio de la pandemia hemos estado trabajando con la Secretaría de Turismo, también pidiendo apoyos con ambas cámaras (…) Próximamente anunciaremos una alianza con la Confederación Nacional de Gobernadores y el CNET que pretende hacer sinergias para ver como podemos salir de todo esto”, afirma Araiza.