“Las medidas de éxito están relacionadas con compañías que muestran un propósito hacia la comunidad, que ahora se preguntan: ‘Por qué existo, qué necesidades satisfago y cómo ayudo a cumplir con las necesidades de las comunidades donde me desarrollo’. Los clientes generan mayor lealtad con quienes tiene un propósito claro más allá del tema financiero y el equipo humano está más alineado a empresas con valores”, menciona.
2. El papel del líder: Los líderes han tomado decisiones estratégicas y veloces sobre la marcha, lo que Jorge Ponga, socio de Clientes e Industrias de la consultora Deloitte México, señala como una oportunidad para redefinir los papeles dentro de la organización, bajo tres vertientes: centralizar las decisiones en equipos directivos cercanos y mostrar así un equipo ejecutivo sólido, hacer un análisis rápido de los flujos de efectivo para articular escenarios económicos e identificar los factores “no negociables”, con el fin de que cualquier iniciativa se tome en torno a ellos. En las empresas comenzó a operarse un centro de comando que se mantiene en contacto estrecho con los colaboradores internos, de ahí parte la necesidad de fortalecerla atracción de talento.
3. Formas de trabajo: Algunas organizaciones comenzaban con esquemasde trabajo a distancia, pero con la situación sanitaria, el home office se volvió una obligación. Esta medida ahora podría ser adoptada alternando la asistencia a oficinas, pues se aprovechan las herramientas digitales y algunos costos en espacios físicos o de mantenimiento, asegura Héctor Márquez Pitol, director de Relaciones Institucionales de la firma de reclutamiento Manpower Group.
“Lo más importante es pensar cómo hacer que el personal se reincorpore manteniendo distancia, haciendo más seguro su traslado y el espacio en oficinas. Las medidas sanitarias continuarán e irán acompañadas con cambios en centros laboralesy horarios escalonados”, estima.
4. El modelo de regreso: Ya nada será igual. “Los cambios que vendrán entrarán en un nuevo normal, no vamos a regresar a como estábamos anteriormente”, dice Sergio Waisser, Managing Partner de la consultora McKinsey en México. No solo cambiará la forma de trabajar, con mayores medidas de seguridad sanitaria, también la forma de enfrentar los riesgos.
“Vemos una etapa de movilización y enfrentamos las disrupciones actuales. Lo que sigue es la recuperación, donde aquellas empresas que puedan responder en forma ágil, rápida e integral son las que se van a diferenciar de la competencia. Finalmente, está la capitalización de la nueva normalidad, en la que las firmas desarrollan las ventajas competitivas con ganadores y perdedores”, puntualiza Carlos Zegarra.