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Grupo México y GAP, la frustrada compra que se acerca a su fin tras una década

Desde 2010 la compañía lanzó una ofensiva para tener una parte de GAP. Tras acaparar una tercera parte de la empresa en 2013, este año redujo su participación a mínimos.
lun 02 agosto 2021 05:00 AM
Grupo México GAP
Grupo México ha vendido más de 20 millones de acciones de GAP en lo que va del año. En el último año el valor de los papeles del grupo aeroportuario se ha duplicado.

Tras una batalla de más de 10 años que incluso llegó a los tribunales, Grupo México parece haberse rendido en su lucha por tener una participación en Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP). Con la venta de más de 20 millones de acciones Serie B en lo que va del año, la compañía de Germán Larrea redujo a mínimos su participación en la empresa tapatía, que se encuentra en uno de sus mejores momentos a pesar de la pandemia y su impacto en la industria aérea.

La disputa entre ambas empresas se remonta al anuncio de la compra de 10% del capital social de GAP en julio de 2010, que Grupo México afirmaba que se trataba de una inversión de tesorería “sin intención de adquirir una influencia significativa” en la emisora. Para julio de 2011 la estrategia escaló a una compra de 30% del capital social de GAP, lo que llevó a una oferta pública de acciones (OPA) hasta por 100%, conforme requería la Ley del Mercado de Valores.

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GAP estuvo en contra de este movimiento desde el principio. La empresa advirtió que, conforme a sus estatutos, “ningún accionista de la Serie B puede tener una participación mayor al 10% del capital social total de la sociedad que se encuentre en circulación”, por lo que actuó de inmediato. Un mes después del anuncio de Grupo México, GAP ya había obtenido un amparo en el que se pedía a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) que no emitiera resolución alguna sobre la OPA de Grupo México hasta que se resolviera en un juicio.

La idea de Grupo México en este momento no es tomar el control u operar la Compañía [GAP]. Estamos felices de la forma en que opera la compañía. Y, digo, creo que están haciendo un buen trabajo. Nos gusta el activo. Nos gusta la industria. Y es por eso que participamos
Daniel Muñiz, director financiero de Grupo México, en conferencia con analistas en julio de 2011.

A partir de entonces, la participación de Grupo México en GAP –que iba incrementando a pesar de los litigios– se convirtió en un vaivén en tribunales donde ambas empresas atacaban con la misma fuerza. Mientras un juez consideraba nulas las disposiciones que impedían a Grupo México hacerse de más de 10% de GAP –como ocurrió en 2011–, otro obligaba al holding a reducir su posición accionaria –que llegó a superar el 30%– a 10%, como ocurrió en febrero de 2016.

Aunque en 2017 Grupo México se amparó contra esta sentencia argumentando la inconstitucionalidad del Artículo 48 de la Ley del Mercado de Valores –que permitía a GAP establecer estatutos para controlar la adquisición de acciones–, en marzo de este año la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) negó el amparo y declaró la constitucionalidad del artículo, de acuerdo con el expediente 4292/2019.

La resolución de la SCJN se da en un momento donde Grupo México ha optado por vender las acciones Serie B que aún tiene.

En su punto más alto, la compañía y su subsidiaria Infraestructura y Transportes México (hoy Grupo México Transportes) concentraron 34.8% de las acciones de GAP, en abril de 2013. Pero a partir de entonces el holding optó por una venta de acciones que abarcó desde 2013 hasta 2019, y que se retomó en febrero de 2021. En lo que va del año, Grupo México ha vendido 20.7 millones de acciones Serie B, con lo cual su participación se redujo de 9.5% a 5.6% en las acciones Serie B, y a 4.7% de las acciones representativas.

El mejor (¿o peor?) momento

Aunque uno de los argumentos de Grupo México al querer una participación en GAP era que el grupo aeroportuario necesitaba mayores inversiones en sus complejos, parece que la compañía tapatía ha podido arreglárselas por sí sola aun después de la pandemia.

Hasta junio, dos de sus tres aeropuertos con mayor tráfico habían superado los niveles preCOVID-19: Tijuana (con 10.4% más pasajeros) y Los Cabos, con un crecimiento de 14.9%. En el segundo trimestre del año la empresa registró ingresos por 4,895 millones de pesos, un flujo 34% superior al mismo periodo de 2019, un dinamismo que parece haber impulsado los precios de sus acciones, que se han duplicado en el último año.

“Grupo México vendiendo sus acciones [de GAP] es una decisión estratégica”, considera Fernando Gómez Suárez, analista del sector aéreo. “Creo que se están desinvirtiendo de GAP gradualmente porque ahorita es momento de vender caro dada la bonanza de la empresa”.

Pese a que ha transcurrido una década, algunos de los atractivos de GAP como inversión se mantienen. “En primera instancia surgen preguntas sobre si la inversión de GMEXICO en GAP tiene sentido o no y qué sinergias podrían lograrse a través de las operaciones aeroportuarias”, cuestionaba Actinver Casa de Bolsa en un análisis de 2011.

“En busca de una explicación que tenga sentido para GMEXICO para invertir en GAP, nos vamos por el principio de la Navaja de Ockham, para así explicar que GAP es de hecho una inversión atractiva para GMEXICO”, decía la firma, citando un margen EBITDA de 68%, que para el segundo trimestre de este año fue de 71.2%.

La compañía también ha emprendido un intenso plan de inversiones en sus aeropuertos, que contempla un monto de 15,802 millones de pesos entre 2020 y 2025 en los 12 complejos que opera en México.

“GAP va a seguir creciendo, porque los niveles de recuperación han venido en crecimiento. En términos de ingresos los aeropuertos continúan siendo un gran negocio”, dice Gómez Suárez.

Expansión se puso en contacto con Grupo México y GAP, quienes no ofrecieron comentarios del proceso hasta la publicación de este texto.

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