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Condensados: el hidrocarburo por el que Pemex lo apuesta todo

La estatal ha encontrado en Quesqui e Ixachi –dos de sus campos prioritarios– a grandes productores de condensados y ha exponenciado su producción durante los dos últimos años.
vie 20 enero 2023 09:25 AM
producción de condensados de Pemex
La petrolera estatal ha decidido recurrir a la producción de condensados debido a la ausencia de nuevos campos que den a la compañía una cantidad importante de petróleo.

La producción de petróleo de la estatal Pemex no ha aumentado. Sus esfuerzos por incrementar las cifras continúan basándose en campos cuya producción ya tienen un tiempo definido y esta estrategia no ha dado resultados. Pero la petrolera ha encontrado en los condensados, un hidrocarburo muy ligero que se encuentra en los campos productores de gas, la salida para mantener sus números, sus ingresos y un discurso presidencial que sigue teniendo como una de sus líneas principales el rescate de la petrolera.

La estatal ha encontrado en Quesqui e Ixachi –que forman parte del listado de sus campos prioritarios– dos grandes productores de condensados y ha exponenciado su producción durante los dos últimos años. A medida que su producción de petróleo crudo disminuye, según las cifras oficiales, la de condensados ha aumentado y entonces Pemex ha encontrado ahí la clave para sustentar que la producción se ha mantenido.

Los datos de la Comisión Nacional de Hidrocarburos indican que la producción de petróleo de la estatal sumó en noviembre su cantidad más baja desde el 2016 –cuando comenzó el registro–, con 1.503 millones de barriles diarios. En cambio, la de condensados registró su cantidad más alta en el mismo mes, con 253,000 barriles por día.

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Contrario al discurso presidencial, la producción de petróleo ha disminuido de manera constante, durante los últimos meses, coinciden analistas y algunos funcionarios que hablaron bajo condición de anonimato. “Si nosotros tomamos solo el petróleo, esa producción viene en declinación y no es posible entonces mantener un discurso de estabilidad”, dice un alto funcionario que ha pedido no ser citado.

Menos crudo, más condensados

La cantidad de condensados que obtiene la petrolera de sus campos ha crecido de manera acelerada: durante los primeros meses del sexenio estos hidrocarburos sumaban poco más de 20,000 barriles diarios. Pero en los últimos reportes del regulador, ya representan cerca de 15% de la producción total reportada por la compañía.

“El crecimiento ha venido asociado a los condensados. De cierta manera, el discurso de Pemex ha cambiado, incluso en el uso de la información pública, y ha pasado de decir ‘crudo’ a decir ‘líquidos’ e incluir a los condensados de esta manera. Y entonces tener estas cifras ha sido como una pantalla para decir: ‘estamos creciendo en los líquidos’, pero en realidad solo han sido condensados”, explica Andrés Armijos, el líder del análisis sobre Latinoamérica en Welligence, con base en Houston.

En sus conferencias con analistas, los directivos de la petrolera han pasado de asegurar que la producción de crudo ha aumentado a referirse a ésta como producción de líquidos, un término que engloba el petróleo y los condensados obtenidos. “Algo riesgoso para Pemex es que entre el mercado y los inversionistas ya no tiene mucha credibilidad en cuanto a sus cifras”, apunta John Padilla, quien dirige la consultora IPD Latin America.

La estatal decidió sumar al inicio del sexenio a los condensados a su reporte periódico de petróleo crudo. Hasta hace unos meses reportaba la totalidad de producción de los condensados que obtiene del campo Quesqui como petróleo. Hace poco el regulador mostraba las cifras de manera separada –condensados y crudo–, aunque hace algunas semanas comenzó a reportar una variable denominada como líquidos, que engloba ambos tipos de hidrocarburos. El cambio en la medición se ha dado como parte de las acciones ordenadas por la nueva administración en la CNH, dijo una fuente del organismo.

“El principal objetivo de sumar los condensados ha sido cumplir las metas, por una razón meramente política”, dice la fuente. Los analistas explican que Pemex ha decidido recurrir a la producción de condensados debido a la ausencia de nuevos campos que den a la compañía una cantidad importante de petróleo. Ninguno de los campos designados por la estatal como prioritarios ha resultado un gran productor de petróleo y sus yacimientos más importantes –como Ku Maloob Zaap– ya han entrado en una declinación natural.

“Pemex tiene metas que en el caso de petróleo claramente no se están cumpliendo, entonces con campos como Quesqui e Ixachi, que son principalmente de gas, se está logrando esta producción de hidrocarburos líquidos. Cualquier crecimiento que estamos viendo está incluyendo el condensado”, dice Omar Ríos, también analista de Welligence.

"Nadie sabe hacia dónde Pemex envía el condensado"

El alto porcentaje que los condensados representan en la producción total de la compañía ya ha prendido las alarmas entre los analistas y los tenedores de bonos de la compañía, explican los entrevistados. Pemex está aumentando de manera acelerada la extracción de sus campos de condensado y además está quemando la mayoría del gas contenido en estos para extraer este hidrocarburo.

Quesqui es quizá el caso en el que la estatal ha aumentado la producción de manera más acelerada y los analistas dudan que su uso acelerado pueda garantizar que la utilización del campo se mantenga en un largo plazo. Los datos del regulador dicen que Pemex más que duplicó la producción de condensados en este campo en el último año: en noviembre pasado produjo poco más de 160,000 barriles diarios, en el mismo mes de un año antes la cifra fue de 70,357 barriles al día.

“Existe mucha incertidumbre a largo plazo, no sabemos cómo se van a comportar los yacimientos porque Pemex no ha tomado el tiempo suficiente para evaluarlos y tener bien entendido cómo se comportan los pozos”, dice Ríos.

La quema de gas es el segundo gran problema de la compañía en cuanto estos campos. Mientras impulsa una estrategia para reducir la emisión de metano, continúa con la quema de gas de sus activos para conseguir los condensados. Este último se encuentra contenido en los yacimientos en mezcla con el gas y las petroleras suelen separarlos para utilizarlos de manera independiente. Pero Pemex no tiene la infraestructura para hacerlo y entonces ha decidido quemar el gas para hacerse de los condensados.

La petrolera ya ha sido multada por el regulador por no cumplir con su plan de negocio y quemar gas en el campo Ixachi. Una sanción por una acción similar en el campo Quesqui entró en trámite, pero no se completó. La agencia Reuters dio a conocer hace algunos días que la cantidad de gas que la compañía ha quemado gas en estos campos es equivalente a pérdidas por más de 340 millones de dólares, además del gran impacto ambiental de la actividad.

Los analistas desconocen qué es lo que hace Pemex con el condensado. Dicen que puede ser mezclado con el petróleo crudo para exportación, usado a las refinerías como parte de una mezcla con otros hidrocarburos o enviado a los centros procesadores de gas de la estatal. “Nadie sabe hacia dónde envía Pemex los condensados, pero si lo hace a las refinerías, ahí sí podríamos estar en un gran problema y podría estar destruyendo valor”, dice Padilla.

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