En contra parte, Eli Lilly busca beneficiarse de la política fiscal de Trump.
"La legislación de la Ley de Reducción de Impuestos y Empleos aprobada en 2017 durante el primer mandato del presidente Trump ha sido fundamental para las inversiones de Lilly en la industria manufacturera nacional, y es esencial que estas políticas se extiendan este año. Creemos que nuestras inversiones en Estados Unidos y la capacitación de la fuerza laboral de nuestra nación generarán un importante efecto dominó. Por cada empleo que creemos, se generarán muchos más, lo que tendrá un impacto positivo en las comunidades que albergan nuestras nuevas e innovadoras plantas", dijo David A. Risk, presidente y CEO de Lilly.
En conferencia de prensa desde Washington, Lilly compartió que espera crear cerca de 3 mil puestos de trabajadores altamente calificados compuestos por ingenieros, científicos, personal de operaciones y técnicos de laboratorio. Aparte, también prevé crear casi 10 mil puestos de trabajo en el desarrollo de la construcción de las plantas.
La expansión planea lo siguiente:
- Nuevas instalaciones en Research Triangle Park y Concord, Carolina del Norte.
- Nuevas instalaciones en el distrito de innovación LEAP en Lebanon, Indiana.
- Ampliaciones y actualizaciones de varias instalaciones de fabricación diferentes en Indianápolis.
- Desarrollo de la nueva fundición de medicamentos de Lilly en Lebanon, Indiana.
- Adquisición y expansión de la planta de fabricación de Lilly en el condado de Kenosha, Wisconsi.
En su comunicado de prensa, menciona que los beneficios adicionales esperados incluyen un mayor gasto para las comunidades seleccionadas, ingresos fiscales, diversificación económica, una mejor infraestructura, crecimiento de la población y oportunidades de capacitación y desarrollo.