El viraje hacia el streaming
A diferencia de otros Mundiales, el de 2026 será el primero en consumirse de manera masiva a través de plataformas de streaming, un cambio que obliga a las empresas tradicionales a replantear su estrategia más allá de la pantalla abierta.
“Las plataformas se han convertido en la forma de consumir estos contenidos deportivos, ya sea de forma gratuito o bajo suscripción y los usuarios van a tener que acceder a estas plataformas para poder disfrutar de los partidos y las empresas por eso deben estar en estos formatos”, comentó Radamés Camargo, analista de la consultora The CIU y especialista de la industria del streaming.
El propio Camargo advirtió que la televisión abierta y de paga tomarán un rol menos protagónico que en ediciones anteriores del torneo, mientras que las empresas buscarán llevar la mayor parte de los partidos al entorno digital, donde hoy se concentra la audiencia y la inversión publicitaria.
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A este cambio de hábitos se suma una barrera adicional para el consumo presencial. Los precios de los boletos del Mundial elevan el atractivo de la transmisión remota: solo el partido México vs Sudáfrica las entradas se venden entre 19,070 y 43,035 pesos, de acuerdo con datos de la FIFA.
TV Azteca enfrenta el reto de que no cuenta con una plataforma propia de streaming. Sin embargo, su alianza con Tubi, vigente desde 2020, abre una puerta para extender los derechos adquiridos más allá de la señal abierta.
Esa relación permitiría que la cobertura del Mundial se distribuya también en entornos digitales, ampliando el alcance de audiencia y las oportunidades de patrocinio, justo cuando la mayor capitalización del torneo se anticipa en el ámbito digital más que en los medios tradicionales.
Televisa, por su parte, buscará reforzar la explotación de la exclusividad de los partidos a través de ViX, su plataforma de streaming, apostando por un ecosistema propio donde el control del contenido y de la pauta publicitaria es mayor.
Los datos respaldan este viraje. Según Nielsen, en lo que va del año el streaming lideró el consumo de entretenimiento con 44.8% de la cuota de audiencia, mientras que la televisión de paga y la abierta, en conjunto, alcanzaron 44.2%, una diferencia mínima que marca una tendencia sostenida.
Derechos, partidos y negocio publicitario
En términos de contenido, TV Azteca transmitirá en vivo 32 de los 104 partidos que se jugarán en el Mundial, incluidos la final, todos los encuentros de la selección mexicana y algunas rondas de eliminación directa. Se trata de casi una tercera parte del torneo, una masa crítica suficiente para detonar estrategias comerciales más allá de la pantalla tradicional.
Ese volumen de partidos es precisamente el que podría escalar hacia el streaming mediante acuerdos de distribución; sin embargo, Tubi ha aclarado que no contará con los derechos de transmisión de los encuentros.
La plataforma explicó a Expansión que su apuesta estará en una programación exclusiva del Mundial, con barra de análisis, recapitulaciones, programación temática y cobertura de estudio de Fox, todo disponible dentro de su aplicación. Una alianza con TV Azteca reforzaría esta estrategia desde distintos frentes.
“TV Azteca obviamente sabe que tiene que estar muy presente en el Mundial y que debe llevarle a la audiencia estos partidos porque al final del día favorece su negocio publicitario”, consideró Camargo.
Más allá del número de juegos, el Mundial de 2026 pondrá a prueba los modelos de negocio de las televisoras. Para TV Azteca, el desafío no será solo transmitir futbol, sino integrarse de manera efectiva al ecosistema digital que hoy define el consumo, la pauta publicitaria y la relevancia mediática.