El origen
Esta medida surgió a raíz de la crisis registrada en 1973, cuando los países miembros de la OPEP establecieron un embargo a los envíos de petróleo crudo hacia países occidentales, lo que se tradujo en un incremento drástico de los precios del crudo y cortes en el suministro del hidrocarburo a las refinerías y derivó en una recesión económica a nivel global.
Con dicha experiencia, se determinó que el almacenamiento energético consiste en mantener inventarios mínimos de petróleo crudo y/o de productos petrolíferos terminados, a fin de garantizar el abastecimiento del mercado durante un periodo de crisis.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) señala que en países que son importadores netos de petróleo crudo se deben mantener inventarios totales equivalentes a por lo menos, 90 días.
Para 2025, la oblicación de almacenamiento ya debería ser de, al menos entre 10 y 15 días de consumo. De hecho, la pasada administración contemplaba elevar la capacidad esa cantidad, pero no se logró, principamente por la negativa en la emisión de permisos para nuevas terminales de privados.
Datos de la Secretaría de Energia (Sener) muestran que hay 77 terminales de almacenamiento y distribución de Pemex y solo 14 de privados.