Sin embargo, para el año pasado se tuvo un alivio en el sistema gracias al clima que no registró temperaturas tan elevadas en el verano.
“El año pasado tuvimos un verano fresco, y la demanda de los 54,000 la estamos esperando desde hace un año, pero vimos una bajada de consumo, que no necesariamente es por las ondas frías, sino porque también ha crecido la generación distribuida, y eso nos quita también presión”, aseguró.
Por su parte, Antonio Rojas Nieto, subsecretario de Electricidad de la Sener, explicó que México tiene una capacidad instalada de energía de 92,000 megawatts, y una demanda que ronda los 54,000, pero que ese diferencial no implica que siempre se tenga con energía disponible para suministrarse.
“Cómo me explico 92,000 de capacidad y 55 de demanda máxima, pues es que mucha de esa capacidad no atiende la demanda máxima; una se retira después de las 6 de la tarde, aproximadamente el 8%; más las fallas que se dan, más los mantenimientos. Pues por eso estamos trabajando y construyendo la capacidad de transmisión y distribución de manera inteligente. Y para este año, en el peor de los casos, esperamos un margen de reserva mínimo del 7%”, expuso durante la conferencia Energía y Sustentabilidad: Innovación desde el sector público.