“En los últimos tres años, se ha disparado el robo descarado de crudo en el sistema nacional, que por lo visto, ese crudo que se va de contrabando a Estados Unidos para ser procesado en refinerías norteamericanas, de donde sale el diésel y la gasolina que meten de contrabando al país (México)".
"Es un negocio redondo, y el costo para Pemex es de 1,200 millones de dólares”, aseguró durante su conferencia en el foro Energía e Infraestructura en la Agenda Nacional, organizado por el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
Añadió que, el robo como tal del petróleo crudo, no genera un costo para las finanzas públicas porque Pemex paga los derechos de producción al estado de esos más de 50,000 barriles de crudo diario que se pierden.
En cuanto al robo de combustibles –directamente de los ductos– durante el año pasado Pemex perdió, en promedio, 58,000 barriles diarios, 43.2% más que los 40,500 barriles diarios que se hurtaron en 2024.
De ese total que la petrolera mexicana pierde, 17,600 de barriles diarios corresponden a gas LP, el 23% de su producción total nacional.
En cuanto a la gasolina, se roban 17,300 barriles diarios o el equivalente al 5% de su producción nacional.