Ese respaldo, sin embargo, convive con señales de cautela que atraviesan temas sensibles como seguridad, organización e infraestructura, pues el 79% expresa preocupación por delitos como robos o asaltos, el 74% por el crimen organizado y el 72% por posibles estafas a turistas.
De hecho, el 43% se siente poco o nada confiado en que habrá condiciones adecuadas durante el Mundial y apenas el 11% considera que México está muy bien preparado para albergar el torneo.
Al respecto, Enrique de la Madrid, exsecretario de Turismo, advierte que los recientes hechos de violencia obligan a replantear el discurso de seguridad de cara al evento.
“No cabe duda que hay que lamentar lo ocurrido en Teotihuacán y ser solidarios con las familias. Es lamentable, además, porque sucede a meses del Mundial. La narrativa de que no pasa nada o que estamos seguros no es sostenible. Aquí sí pasan estas cosas y hay que prepararse para ello”, señala.
El exfuncionario sostiene que el reto no es minimizar los riesgos, sino concentrar capacidades institucionales en un evento que pondrá al país bajo escrutinio internacional.
“Se requiere que el gobierno busque a sus mejores elementos y se concentre en este evento. Es muy importante para el país ahora y en los meses por venir”, agrega.
Desde la perspectiva de Ipsos, el impacto no se queda en la coyuntura, sino que se traslada a la percepción. Jorge Vargas, CEO de la firma, explica que la seguridad sigue siendo el principal filtro con el que los mexicanos evalúan al país.
“La respuesta es sí, estos eventos impactan la percepción. Para el mexicano, la seguridad sigue siendo la principal preocupación. No es un tema nuevo, pero cada incidente pasa factura, sobre todo en un momento donde hay más atención y sensibilidad”, explica.
El señalamiento apunta a una doble lectura. Por un lado, la imagen del país hacia el exterior, ligada a inversión y atractivo económico. Por el otro, la percepción interna, donde la seguridad se mantiene como una exigencia constante que se intensifica ante eventos de alta visibilidad.
Remodelaciones contrarreloj
Otra preocupación de los mexicanos está en la infraestructura, ya que a semanas del torneo, aún hay estaciones del metro en remodelación, y que por lo mismo permanecen cerradas, como es el caso de la estación Auditorio que ha estado sin servicio desde el 28 de diciembre del año pasado.
Solo tres de 10 consideran en buen estado la infraestructura urbana, como calles, banquetas, iluminación, señalética y transporte público, un nivel bajo frente a otros rubros como estadios o telecomunicaciones.
“La baja confianza en infraestructura y movilidad anticipa riesgos logísticos que podrían comprometer la eficiencia operativa, así como la percepción internacional del país”, señala Fernando Álvarez Kuri, Senior Business Director de Ipsos en México.
Otro contraste aparece cuando se habla de dinero. El 85% de los mexicanos cree que el Mundial traerá beneficios económicos, con el turismo como principal motor, seguido por el comercio local y el sector de hospitalidad.
No obstante, el 15% considera que el Mundial traerá perjuicios económicos y, dentro de ese grupo, el 56% señala el endeudamiento público, el 52% anticipa aumentos de precios y el 48% cree que los beneficios se concentrarán en las grandes empresas.
Pero el gasto también forma parte de la historia. El 47% planea desembolsar dinero durante el torneo, principalmente en alimentos, bebidas y productos oficiales, y en cuanto a la respuesta de la afición, el 79% de los mexicanos apoyará a la Selección Nacional y el 66% se considera un fanático de ésta.