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El Mundial también entra a la oficina para fortalecer la conexión entre los compañeros de trabajo

Entre rifas, convivencias con jugadores y pausas en planta durante los partidos, Grupo Grisi es una de las empresas que integra el futbol a la jornada laboral para hacerlo parte de su cultura interna.
mar 21 abril 2026 12:44 PM
Cómo Grisi aprovecha su patrocinio a la selección mexicana para fortalecer la relación con sus empleados
Grupo Grisi integra el Mundial a su operación diaria con rifas, activaciones y espacios para ver los partidos de la Selección Nacional. (iStock)

Todo empieza con una tómbola que recorre oficinas, plantas y centros de distribución. Los empleados de Grupo Grisi pueden ganar una cafetera, una pantalla o un smartphone, pero también algo más difícil de conseguir: boletos para ver jugar a la Selección Nacional y hasta una playera firmada por alguno de los futbolistas.

En la reinauguración del Estadio Banorte, donde México jugó contra Portugal, la compañía tuvo acceso a cientos de boletos que se repartieron entre los empleados de distintas áreas, con la intención de que la experiencia no se concentrara en unos cuantos.

“Dimos casi 500 boletos en el partido de México-Portugal, pero hemos dado en muchos otros partidos y ahí va mucha gente de ventas, inclusive rifamos boletos para gente de plantas, centros de distribución, oficinas”, dice Alejandro Grisi, director general del grupo.

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El directivo es consciente de la aceptación que tiene el futbol en México, por ello una de las estrategias de la empresa ha sido incorporar este deporte en las prácticas internas de la compañía, con el objetivo de fortalecer el sentido de pertenencia entre los colaboradores y extender esa conexión hacia afuera, en un esfuerzo por mantener coherencia con clientes, consumidores y otros grupos de interés.

De ahí que Grupo Grisi mantiene desde hace cuatro años una relación como patrocinador de la Selección Nacional, un vínculo que ha permitido trasladar el futbol tanto a campañas de marketing como a dinámicas dentro de la empresa, donde los partidos y el Mundial se convierten en puntos de encuentro para equipos distribuidos a nivel nacional.

El directivo cuenta que en la última fiesta de fin de año, de los 2,500 empleados que tiene Grisi en México, se reunieron cerca de 1,000 colaboradores, quienes convivieron con jugadores de la Selección Nacional, se tomaron fotos, pidieron autógrafos y participaron en rifas de balones, playeras y otros artículos vinculados al futbol.

“Hace mucho que no veía tan felices a todos, sacándose fotos con los jugadores, conviviendo entre ellos. La verdad fue maravilloso ver sus caras”, dice Grisi.

Esperanza Granados, especialista en higiene laboral, asegura que este tipo de prácticas tiene un efecto directo en la cultura organizacional, pues compartir experiencias fuera de la rutina laboral fortalece la convivencia entre compañeros, genera vínculos más cercanos y fortalece la identificación con la empresa.

Entre las acciones que más ha visto la especialista por parte de las empresas que evalúa están las quinielas, habilitar una sala de juegos con futbolito incluido y reunirse en la oficina o restaurantes para ver algunos de los partidos.

“Cuando las personas comparten momentos significativos y que les hace sentido, se vuelve más fuerte la conexión con la organización y también entre los propios equipos, lo cual se percibe en más productividad y en relaciones más sanas en el ambiente laboral”, señala la especialista.

Y no se equivoca. De acuerdo con datos de la consultora Gallup, los equipos de trabajo con mayor engagement registran hasta 14% más productividad, 78% menos ausentismo y menores niveles de rotación, que hoy es el principal reto que enfrentan las compañías.

Al propio Grupo Grisi le pasó, pues gracias a las prácticas impulsadas por el área de recursos humanos, la compañía tiene una rotación que no supera el doble dígito.

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El pamboleo corporativo

Pero el futbol no se queda en los eventos o en las rifas. Conforme se acerca cada partido, la preparación entra a la operación diaria, con ajustes en plantas y centros de distribución para que los equipos sigan los encuentros sin quedar fuera del momento.

Durante los juegos de México entre semana, Grisi detalla que se instalan pantallas, se reparten botanas y la jornada se adapta para que los colaboradores vean el partido, incluso con pausas en producción en ciertos casos.

“Promovemos todos los partidos de México que caen entre semana, paramos las plantas para que todos puedan verlo”, señala el directivo.

Para el caso del mundial, su marca Ricitos de Oro adaptó sus empaques para alinearlos con el futbol, vistió al osito con elementos de la Selección y añadió códigos QR que permiten al consumidor escanear y ver contenidos interactivos, como el personaje anotando un gol.

Además, incorporó tapas promocionales con diseño de balón y realizó una distribución masiva de productos intervenidos en puntos de venta, como parte de una campaña que incluye televisión, digital, redes sociales e influencers, con una planeación iniciada desde meses antes del Mundial. “Durante dos meses se ha estado duplicando la producción de tapas”, reveló.

La preparación por la justa también contempla espacios fuera de la operación. La empresa ya alista la logística para reunir a empleados en un lugar especial durante el Mundial, con la intención de ver los partidos de la Selección en conjunto y replicar la experiencia fuera de las oficinas.

El acceso a estas dinámicas se da al personal operativo, equipos de ventas y administrativos, con rifas y actividades internas orientadas a involucrar a toda la organización. “Tratamos de hacerlo para todos los niveles, para que la gente se identifique como parte de esto”, señala Grisi.

Sin embargo, asistir al Mundial no está al alcance de todos. El costo de los boletos y la logística implica una inversión elevada, por lo que el acceso se limita a un grupo reducido dentro de la empresa, mientras el resto vive la experiencia a través de las dinámicas internas.

“Dar un boleto para el Mundial es más difícil, los precios son prohibitivos. Tenemos muy limitado el uso de boletos. Pero lo hemos tratado de transmitir mucho hacia adentro porque realmente el Mundial es para que lo vivan todos”, expresa el director general.

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