Slim añadió que la empresa “no entró o casi no entró” al proyecto, pese a que ya existía trabajo previo por parte de Pemex. “Hicimos los estudios y tal, Pemex ya lo tenía avanzado, una inversión grande y el material (pero no se hizo)”, puntualizó.
La decisión implica el retiro de Grupo Carso de una iniciativa que había sido presentada como una posible alianza estratégica con Pemex para reactivar Lakach, un campo de gas natural no asociado ubicado en aguas profundas del Golfo de México.
Un proyecto marcado por intentos fallidos
Lakach es considerado uno de los proyectos de mayor complejidad técnica en exploración y producción dentro del portafolio de gas en México. Sus recursos han sido estimados en alrededor de 850,000 millones de pies cúbicos de gas en reservas 2P, aunque su desarrollo ha enfrentado múltiples intentos fallidos de ejecución.
De acuerdo con los antecedentes del proyecto, Pemex ha invertido más de 1,000 millones de dólares en materiales y obras sin que el campo haya entrado en operación. La infraestructura en aguas profundas requerida para su explotación ha sido uno de los principales factores de retraso.
En 2022, durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, el desarrollo de Lakach fue planteado en asociación con la empresa New Fortress Energy, con una inversión superior a 1,500 millones de dólares y el objetivo de iniciar producción en 2024. Sin embargo, el acuerdo fue cancelado en noviembre de 2023.
Posteriormente, en 2024, Grupo Carso fue incorporado al esquema de desarrollo mediante un contrato de servicios de exploración y extracción para Pemex, con una inversión estimada en 1,200 millones de dólares y la expectativa de arrancar producción en un plazo de dos años y medio.
Esa expectativa, sin embargo, no se concretó. La propia empresa confirmó ahora que el proyecto no es viable técnica y financieramente, lo que deja nuevamente en incertidumbre el futuro de Lakach, uno de los yacimientos de gas con mayor potencial, pero también de mayor dificultad para su explotación en México.