Las cifras más recientes muestran cómo ese cambio de comportamiento ya se refleja en el mercado.
Al cierre de 2025, la capacidad instalada bajo esquemas de generación distribuida alcanzó 5,437 megawatts, equivalentes a 5.4 gigawatts, un crecimiento anual de 22.2% respecto a los 4,447 megawatts registrados al cierre de 2024.
La inversión acumulada en este mercado ya alcanza 13,335 millones de dólares, reflejando cómo la generación distribuida pasó de ser una alternativa tecnológica para convertirse en una decisión financiera para miles de usuarios.
El ahorro energético impulsa un mercado aún subpenetrado
Pese al crecimiento acelerado, el mercado todavía tiene amplio margen de expansión.
Ramírez estima que actualmente apenas se ha cubierto alrededor del 14% del mercado potencial, equivalente a 4.4 millones de usuarios que podrían beneficiarse económicamente de instalar sistemas de generación propia.
La generación distribuida comprende instalaciones eléctricas menores a 0.7 megawatts, un esquema diseñado para simplificar la adopción de tecnologías energéticas en hogares y negocios.
A diferencia de proyectos energéticos de mayor escala, quienes buscan instalar paneles solares únicamente deben gestionar la interconexión con la CFE sin necesidad de tramitar permisos de generación ante la autoridad energética.
La regulación también amplió recientemente el universo de usuarios potenciales. Antes de la reforma energética de 2024, el límite máximo permitido era de 0.5 megawatts, pero se elevó a 0.7 megawatts para facilitar nuevas inversiones.
Aunque la energía solar domina el segmento, también existen instalaciones de cogeneración, biomasa, biogás, eólica y otras tecnologías de pequeña escala.
Jalisco, Nuevo León y Chihuahua lideran adopción
Las entidades con mayores costos energéticos industriales y comerciales continúan encabezando la adopción de generación distribuida.
Jalisco mantiene el liderazgo nacional con 747.7 megawatts instalados y 99,949 solicitudes acumuladas.
Le siguen Nuevo León, con 543 megawatts y 69,846 solicitudes, y Chihuahua, con 392 megawatts y 50,443 instalaciones atendidas.
En contraste, Tlaxcala permanece como la entidad con menor penetración, con apenas 11.4 megawatts y 695 solicitudes.
El crecimiento del mercado muestra cómo las tarifas eléctricas comienzan a convertirse en un factor que modifica decisiones de inversión energética. Para miles de usuarios, los paneles solares dejaron de ser solo una alternativa sustentable y empiezan a consolidarse como una estrategia para reducir costos operativos.