¿Qué le impide a Telmex quitar las cabinas?
En 1990, se publicó la modificación del título de concesión de Teléfonos de México como parte del proceso de privatización de la compañía. En la condición 3-5, denominada "Casetas públicas telefónicas", la empresa se comprometió a instalar y mantener operando teléfonos públicos dentro de su área de servicio.
El documento establece que Telmex "se obliga a instalar y mantener operando casetas públicas telefónicas en su área de servicio", además de sujetarse a expandirse en los tiempos acordados con las autoridades federales.
Por lo tanto, la empresa no puede retirar unilateralmente las estructuras, incluso cuando muchas dejaron de funcionar hace años. Además, cualquier modificación requiere cambios regulatorios o una actualización formal de las obligaciones contenidas en la concesión.
El uso de teléfonos públicos se desplomó debido al uso masivo de celulares y aplicaciones de mensajería; sin embargo, las cabinas permanecieron en calles, banquetas y espacios públicos.
De acuerdo con cifras del extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), el número de cabinas pasó de 25,048 en 2015 a 19,682 en 2020, lo que representa una reducción del 21% en apenas cinco años. Del total, Telmex conservaba alrededor del 72% de este mercado.
Especialistas en telecomunicaciones consideran que la permanencia de estas estructuras responde a la lógica del servicio universal, una política diseñada para garantizar acceso a las comunicaciones incluso en comunidades donde los servicios no resultan rentables para las empresas.