Grupo Modelo también aprovecha el torneo para impulsar las bebidas sin alcohol. Durante la competencia lanzó Michelob Ultra Zero con electrolitos y reforzó la presencia de Corona Cero y Modelo Cero. Aunque este segmento representa apenas 0.6% del mercado cervecero mexicano, crece a un ritmo diez veces superior al de la cerveza tradicional.
“En México aún hay mucho por crecer. Es un segmento que viene creciendo muy aceleradamente y queremos aprovechar este momento para impulsar su desarrollo”, afirma el directivo.
La fiebre mundialista tampoco se ha limitado a las bebidas. En Amazon México, las órdenes realizadas dentro de la plataforma Estadio Amazon registraron un crecimiento significativo en los meses previos al torneo. Tras la publicación de la convocatoria de la selección mexicana, los pedidos aumentaron 42% frente al año anterior y, con el inicio de la competencia, crecieron otro 29%.
Los consumidores han buscado mejorar la experiencia alrededor de los partidos. Televisores, bocinas, celulares, tablets, routers y cámaras figuran entre los artículos más demandados. En la Ciudad de México y Guadalajara también destacaron las compras de cerveza y licores, mientras que en Monterrey sobresalieron las playeras y los audífonos.
Una derrama que no llega a todos
La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) estima que el Mundial ya ha generado una derrama económica de 45,000 millones de pesos y proyecta que el torneo dejará cerca de 65,000 millones de pesos al cierre de la competencia.
Sin embargo, la fiesta no ha beneficiado a todos por igual.
Los datos de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) muestran que cinco de cada diez restaurantes reportaron un desempeño inferior al de una semana regular y que 65% no observó incrementos en ventas durante los primeros días del torneo.
La mayor parte de la derrama se concentró en establecimientos específicos, particularmente aquellos mejor posicionados para recibir grupos de aficionados. Para muchos otros negocios, el verdadero detonador de consumo fue el Día del Padre. El 45% de los restaurantes atribuyó su mejor desempeño a esa celebración y otro 15% a la combinación entre la fecha familiar y los partidos del Mundial.
Mientras algunos establecimientos registraron llenos totales y listas de espera, otros han visto pasar la euforia desde la banca.
La fiesta también ha salido de los estadios. En Jalisco, las actividades organizadas fuera de las sedes oficiales reunieron a más de 50,000 personas tan sólo durante el primer día del Mundial. El estado proyecta recibir más de 2.5 millones de visitantes durante el mes de la competencia y alcanzar un crecimiento turístico de doble dígito en 2026.
“Guadalajara y Jalisco se han posicionado como una de las mejores sedes de todas las 16”, aseguró Michelle Fridman, secretaria de Turismo del estado.
“Estamos muy confiados con todos esos eventos de poder alcanzar ese crecimiento al doble dígito”, dice la titular de la dependencia.
El impacto también se refleja en las carreteras. Entre el 11 y el 24 de junio, la ruta Puebla-Ciudad de México registró un incremento de 48.7% en órdenes de viaje y de 76.6% en los ingresos de los conductores de inDrive Ciudad a Ciudad. El corredor Cuernavaca-Ciudad de México avanzó 38.8%, mientras que la ruta Saltillo-Monterrey reportó crecimientos de 14.9% en órdenes y de 10.9% en viajes completados.
Aún es temprano para conocer el saldo final del Mundial en la economía mexicana, pero el ánimo de los consumidores ya cambió. El torneo comenzó con expectativas moderadas y ha ganado fuerza conforme la selección avanza.
“El debate de la derrama aún no tiene un balance final porque el Mundial arrancó ‘muy guango’ y ha ido agarrando más vapor poco a poco en la medida en que se cierra la competencia”, dice Rivera.