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El inesperado avance de la selección mexicana en el Mundial desata una ola de consumo que podría llegar a los 65,000 mdp

Entre hieleras, botanas y reuniones familiares, el “¿y si sí?” se ha convertido en un motor económico: las ventas en pequeños comercios han crecido hasta 30% y el Mundial perfila una derrama de 65,000 millones de pesos.
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Cada triunfo de la selección mexicana alimenta una ilusión colectiva que ya se refleja en las cajas registradoras, desde las grandes cerveceras hasta las tiendas de la esquina. (FOTO: CLAUDIA ROSEL/AFP)

La posibilidad de que la selección mexicana avance más allá de lo previsto en el Mundial 2026 ha comenzado a producir un fenómeno que trasciende las canchas. El optimismo de los aficionados, resumido en una frase que se repite en reuniones familiares, redes sociales y comercios de barrio —“¿y si sí?”—, ha impulsado el gasto de los consumidores y generado una derrama económica que ya beneficia desde grandes corporativos hasta pequeños negocios.

La fiesta mundialista tiene su epicentro en México. Con la carne al asador, las hieleras listas para llenarse y las pantallas encendidas, miles de familias se preparan para seguir el próximo encuentro de la selección. A medida que el torneo entra en su fase decisiva, el entusiasmo se refleja en el consumo de cerveza, alimentos, electrónicos, viajes por carretera y actividades turísticas distribuidas por todo el país.

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El desempeño del combinado nacional ha cambiado el ánimo de los consumidores. Cada victoria ha alimentado la expectativa de que México pueda alcanzar los cuartos de final o incluso avanzar más lejos, una posibilidad que hasta hace unas semanas parecía lejana y que ahora se traduce en compras para las reuniones entre amigos y familiares.

En las tiendas de barrio el fenómeno ya se siente. La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) asegura que el consumo ha crecido conforme la selección avanzó en el torneo y el interés de los aficionados se intensificó.

“Esto ha ido de menos a más”, declara Cuauhtémoc Rivera, presidente de la ANPEC.

Los encuentros de mayor interés han generado incrementos de hasta 30% en las ventas de pequeños comercios. Cuando juega México, el movimiento comercial comienza días antes y se prolonga después del partido.

“La gente empieza a moverse desde el día anterior. Compra botanas, hielo, carbón, cerveza y todo lo necesario para reunirse en casa”, señaló Rivera.

La expectativa es que una eventual victoria de la selección este fin de semana prolongue las celebraciones hasta el inicio de la siguiente semana, incluso con las restricciones de venta de alcohol en algunas zonas de la Ciudad de México. Para los pequeños comerciantes, conforme los partidos decisivos se disputen fuera del país, las reuniones en hogares mexicanos podrían seguir impulsando las ventas.

La selección impulsa el consumo

Las grandes empresas también se prepararon para este momento. El caso más evidente es el de Grupo Modelo, que comenzó a diseñar su estrategia mundialista dos años antes del silbatazo inicial.

“Planificamos por casi dos años todo ese proceso con una serie de inversiones que hemos hecho, principalmente para brindar las mejores experiencias para el consumidor”, dice Felipe Ambra, vicepresidente de Marketing de Grupo Modelo.

Las inversiones se concentraron en infraestructura y en garantizar el abasto de cerveza en las activaciones de la FIFA y en los puntos de consumo fuera de los estadios y de los Fan Fest. La cervecera reforzó su presencia en más de 35,000 bares, restaurantes y comercios, donde instaló pantallas, mobiliario y herramientas para la transmisión de los partidos.

La empresa también apostó por la tecnología. Cerca de 95% de sus clientes comerciales ya utiliza Biz, la plataforma digital de pedidos de la compañía, que emplea algoritmos para recomendar inventarios específicos a cada establecimiento con base en variables como ubicación, clima, historial de consumo y nivel socioeconómico.

“Tenemos un algoritmo que se actualiza diariamente y que considera distintas variables para recomendar el portafolio más adecuado para cada negocio”, explicó Ambra.

La estrategia busca responder a un consumidor que, más que comprar cerveza, quiere compartir la experiencia del Mundial con otras personas. A diferencia de otros torneos disputados en horarios poco favorables para México, esta edición ha favorecido las reuniones presenciales y el consumo alrededor de ellas.

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Grupo Modelo también aprovecha el torneo para impulsar las bebidas sin alcohol. Durante la competencia lanzó Michelob Ultra Zero con electrolitos y reforzó la presencia de Corona Cero y Modelo Cero. Aunque este segmento representa apenas 0.6% del mercado cervecero mexicano, crece a un ritmo diez veces superior al de la cerveza tradicional.

“En México aún hay mucho por crecer. Es un segmento que viene creciendo muy aceleradamente y queremos aprovechar este momento para impulsar su desarrollo”, afirma el directivo.

La fiebre mundialista tampoco se ha limitado a las bebidas. En Amazon México, las órdenes realizadas dentro de la plataforma Estadio Amazon registraron un crecimiento significativo en los meses previos al torneo. Tras la publicación de la convocatoria de la selección mexicana, los pedidos aumentaron 42% frente al año anterior y, con el inicio de la competencia, crecieron otro 29%.

Los consumidores han buscado mejorar la experiencia alrededor de los partidos. Televisores, bocinas, celulares, tablets, routers y cámaras figuran entre los artículos más demandados. En la Ciudad de México y Guadalajara también destacaron las compras de cerveza y licores, mientras que en Monterrey sobresalieron las playeras y los audífonos.

Una derrama que no llega a todos

La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) estima que el Mundial ya ha generado una derrama económica de 45,000 millones de pesos y proyecta que el torneo dejará cerca de 65,000 millones de pesos al cierre de la competencia.

Sin embargo, la fiesta no ha beneficiado a todos por igual.

Los datos de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) muestran que cinco de cada diez restaurantes reportaron un desempeño inferior al de una semana regular y que 65% no observó incrementos en ventas durante los primeros días del torneo.

La mayor parte de la derrama se concentró en establecimientos específicos, particularmente aquellos mejor posicionados para recibir grupos de aficionados. Para muchos otros negocios, el verdadero detonador de consumo fue el Día del Padre. El 45% de los restaurantes atribuyó su mejor desempeño a esa celebración y otro 15% a la combinación entre la fecha familiar y los partidos del Mundial.

Mientras algunos establecimientos registraron llenos totales y listas de espera, otros han visto pasar la euforia desde la banca.

La fiesta también ha salido de los estadios. En Jalisco, las actividades organizadas fuera de las sedes oficiales reunieron a más de 50,000 personas tan sólo durante el primer día del Mundial. El estado proyecta recibir más de 2.5 millones de visitantes durante el mes de la competencia y alcanzar un crecimiento turístico de doble dígito en 2026.

“Guadalajara y Jalisco se han posicionado como una de las mejores sedes de todas las 16”, aseguró Michelle Fridman, secretaria de Turismo del estado.

“Estamos muy confiados con todos esos eventos de poder alcanzar ese crecimiento al doble dígito”, dice la titular de la dependencia.

El impacto también se refleja en las carreteras. Entre el 11 y el 24 de junio, la ruta Puebla-Ciudad de México registró un incremento de 48.7% en órdenes de viaje y de 76.6% en los ingresos de los conductores de inDrive Ciudad a Ciudad. El corredor Cuernavaca-Ciudad de México avanzó 38.8%, mientras que la ruta Saltillo-Monterrey reportó crecimientos de 14.9% en órdenes y de 10.9% en viajes completados.

Aún es temprano para conocer el saldo final del Mundial en la economía mexicana, pero el ánimo de los consumidores ya cambió. El torneo comenzó con expectativas moderadas y ha ganado fuerza conforme la selección avanza.

“El debate de la derrama aún no tiene un balance final porque el Mundial arrancó ‘muy guango’ y ha ido agarrando más vapor poco a poco en la medida en que se cierra la competencia”, dice Rivera.

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