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Los OMV entran en fase de consolidación para ganar escala frente a Telcel y AT&T

Las adquisiciones entre operadores virtuales buscan mejorar su rentabilidad en un mercado donde ya concentran 15.8% de las líneas móviles.
Los OMV empiezan fusiones y adquisiciones
Los OMV aunque han crecido de manera vertiginosa aún enfrentan desafíos para su rentabilidad, derivando en situaciones de quiebra financiera que terminan afectando a los suscriptores, al quedar a la deriva de un servicio.
(Misael Valtierra)

Los Operadores Móviles Virtuales (OMV) se convirtieron en un agente de cambio en el mercado de la telefonía móvil, históricamente dominado por operadores tradicionales como Telcel y AT&T, gracias a modelos de negocio que van más allá de la oferta convencional de servicios móviles. Ahora, tras varios años de expansión, el segmento se prepara para una nueva etapa marcada por la consolidación.

La primera muestra de este nuevo periodo llegó con Diri. El OMV, que además desarrolla marcas de telefonía como Pillofon y Turbocel, adquirió a los OMV Newww y Mi Móvil como parte de una estrategia para ampliar su base de clientes en un mercado donde el crecimiento de usuarios se ha desacelerado ante la creciente competencia y la amplia oferta de operadores.

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Con la compra de Newww y Mi Móvil, Diri busca acelerar su crecimiento y avanzar en su estrategia para convertirse en un operador móvil multimarca. La compañía considera que la incorporación de ambas firmas, que cuentan con una base de usuarios activa y fidelizada, le permitirá ampliar su presencia en el mercado y diversificar su oferta para distintos segmentos, sin especificarlos, manteniendo al mismo tiempo la identidad de cada marca.

“Con la integración de estas dos nuevas marcas, Diri Telecomunicaciones podrá ubicarse como uno de los operadores de servicios de telefonía más relevantes del mercado, y el OMV independiente de mayor proyección del país”, aseguró Alejandro Corsi, fundador y CEO de Diri.

Aunque el monto de la operación no ha sido revelado, la adquisición permitirá a Diri alcanzar una base de 717,217 usuarios. Con ello, se acercará a Virgin Mobile, que cuenta con 925,882 suscriptores, y superará a los OMV de Megacable, con 512,563 líneas, así como al de Televisa, Izzi Movil, que registra 346,472 clientes, de acuerdo con datos del extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

Según la consultora The Ciu, los OMV concentran el 15.8% del mercado móvil en México, una participación que ya supera, de manera individual, la cuota de operadores como Movistar y AT&T con 14.7% y 15.1%, respectivamente, reflejando el cambio estructural que vive la industria.

Además, este segmento tuvo un valor de mercado de 1,010 millones de dólares al cierre del año pasado y se prevé que rumbo a 2031 alcance los 1,520 millones de dólares, según previsiones de la consultora Mordor Intelligence.

Erick de la Cruz , subdirector de Negocios y analista de la consultora Select, explicó que la consolidación de los OMV responde a un ciclo natural de la industria de las telecomunicaciones, donde las empresas requieren fuertes inversiones de capital para ampliar su cobertura, fortalecer sus canales de distribución y ganar escala.

“Hemos visto que en el transcurso de cinco años diversos operadores móviles han desaparecido porque no logran rentabilidad pero con esta etapa de consolidación algunos operadores tendrán mayores posibilidades de mantenerse en el mercado”, consideró De la Cruz.

Para el analista, el elevado número de operadores móviles virtuales que actualmente compiten hacía previsible el inicio de este tipo de operaciones, ya que con la consolidación las empresas fortalecerán su presencia, alcanzarán mayores economías de escala y mejorarán sus perspectivas de rentabilidad en el largo plazo.

Los OMV aunque han crecido de manera vertiginosa aún enfrentan desafíos para su rentabilidad, derivando en situaciones de quiebra financiera que terminan afectando a los suscriptores, al quedar a la deriva de un servicio.

Por ejemplo, hace cuatro años, Yo Mobile enfrentó problemas financieros y técnicos que llevaron al OMV a cesar operaciones en el país, dejando un margen de tiempo limitado a sus más de 60,000 suscriptores de telefonía para buscar una nueva compañía de telefonía.

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Esta situación derivó que el extinto IFT tuviera que publicar por Decreto que empresas mayoristas, como Altán Redes, tuvieran como obligación mantener activas por hasta 40 días las líneas móviles de usuarios que queden sin servicio por la salida del mercado de un OMV.

Presión en el prepago

La nueva etapa de consolidación de los OMV también tendrá implicaciones para los operadores tradicionales, como Telcel, AT&T y Movistar. Uno de los segmentos donde podría intensificarse la competencia es el prepago, principal nicho de los OMV y el de mayor escala en el país, al concentrar 82% de las líneas móviles en México.

Con una mayor escala, estas empresas tendrán más capacidad para fortalecer sus estrategias comerciales y disputar una mayor porción de los usuarios de recarga.

Aunque el prepago no representa los mayores márgenes de ingresos para las compañías de telecomunicaciones, sí es un segmento estratégico para su operación. Estos clientes representan una oportunidad de crecimiento, ya que eventualmente pueden migrar al pospago, lo que incrementa su gasto en servicios de conectividad y se traduce en mayores ingresos para los operadores.

Sin embargo, durante los últimos tres años los tres principales operadores de telecomunicaciones han visto presionada su operación por los servicios de conectividad ofrecidos por los OMV, cuyos planes son hasta 30% más económicos que los de operadores tradicionales como Telcel, de acuerdo con datos de Selectra.

Pese a ello, Erick de la Cruz consideró que este escenario no representa necesariamente una mala noticia para los operadores tradicionales. Más bien, anticipó que podría acelerar su apuesta por el segmento de pospago, donde Telcel y AT&T han reforzado su estrategia durante el último año para compensar la pérdida de usuarios de prepago frente al avance de los OMV.

“Los operadores tradicionales sienten la presión de los OMV, pero su fortaleza financiera les permite desplegar estrategias que los ayuda a fortalecer otros segmentos en donde los OMV no podrían soportar como es el pospago en donde se requiere el financiamiento de los equipos telefónicos”, consideró el analista.

Este enfoque también impulsaría el Ingreso Promedio por Usuario (ARPU, por sus siglas en inglés) de los operadores tradicionales. Desde el año pasado, Telcel y AT&T comenzaron a reducir los precios de sus planes de telefonía para incentivar la migración de usuarios de prepago a pospago y, con ello, disminuir la rotación de clientes.

Con las adquisiciones, alianzas y búsqueda de mayor escala en los OMV marcarán el rumbo de un segmento que ya dejó de ser un actor marginal y que hoy presiona a los operadores tradicionales a replantear sus estrategias para retener clientes y sostener su crecimiento.

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