Francisco Fabila, presidente de la Asociación Mexicana Ferroviaria (AMF), considera positivo que el gobierno haya optado por desarrollar una infraestructura dedicada para pasajeros en lugar de operar ambos servicios sobre una misma vía, una decisión que, asegura, permitirá preservar la eficiencia de los dos segmentos.
No obstante, advierte que el proceso constructivo requerirá una estrecha coordinación para evitar interrupciones en el movimiento de mercancías.
“Habrá un proceso constructivo de estos servicios que tendrá que convivir mucho con la carga que pasa muy pegada y como asociación estamos presionando mucho a que se pueda privilegiar la fluidez de la carga y que no se vea impactada al momento de la construcción”, comenta a Expansión al concluir su participación en el 26 Foro Nacional de Transporte de Mercancías.
De acuerdo con estimaciones de la AMF, apenas 0.5% de los proyectos ferroviarios del gobierno utilizarían la misma vía que actualmente emplean los trenes de carga. Sin embargo, Fabila anticipa que, una vez en operación, existirán ajustes, particularmente en materia de velocidad, para garantizar la seguridad de ambos servicios.
“Sabemos que es natural que habrá restricciones de velocidad cuando esto suceda, pero ojalá que sea lo menos. Afortunadamente, una extraordinaria noticia que no será operación mixta y que será una operación dedicada para cada tipo de servicio. Si no hubiese sido así terminarías con dos servicios eficientes y restando la eficiencia, contrario al objetivo de que se logre tener dos servicios de forma eficiente”, señala el también gerente general del Ferrocarril y Terminal del Valle de México (Ferrovalle).
Piden fortalecer la regulación
Más allá de la infraestructura, la industria considera que el mayor reto está en el marco regulatorio.
Luis Hernández, presidente de la Asociación Mexicana del Transporte Intermodal (AMTI), afirma que el sistema ferroviario mexicano todavía carece de una autoridad con las capacidades suficientes para supervisar la coexistencia entre trenes de carga y pasajeros, un aspecto que considera indispensable para evitar incidentes.
Como referencia, menciona el Positive Train Control (PTC), el sistema utilizado en Estados Unidos para monitorear en tiempo real la velocidad y ubicación de los trenes, el cual podría servir como base para fortalecer los estándares de seguridad en México.
“Para nosotros como industria sí es un golpe porque ya se cedieron algunos derechos de vía en el México-Querétaro. Ya están trabajando en la conexión de Saltillo a Monterrey para hacer el Nuevo Laredo y la verdad es que no estamos preparados y ya lo vimos con la operación del Interoceánico y lo que está pasando con el Tren Maya. Tiene que entrar un tema regulatorio muy fuerte”, comenta a Expansión el también vicepresidente ejecutivo intermodal de Grupo México Transportes.