La empresa explicó que la caída de la rentabilidad respondió principalmente a la reducción en el precio promedio de venta de los vehículos, menores ingresos por créditos regulatorios y mayores gastos operativos derivados de proyectos de investigación y desarrollo vinculados con inteligencia artificial. A ello se sumó un incremento en las provisiones por garantías de su negocio de almacenamiento energético debido a un problema no especificado con celdas suministradas por un proveedor.
Los gastos operativos crecieron 47%, hasta 4,353 millones de dólares, mientras que el margen bruto descendió de 17.2% a 16.8%.
La utilidad neta atribuible a los accionistas bajo principios contables GAAP disminuyó 5%, hasta 1,114 millones de dólares, mientras que la utilidad ajustada retrocedió 17%, a 1,153 millones.
Más ventas, menores precios
Tesla entregó 480,126 vehículos durante el trimestre, un crecimiento anual de 25%, mientras que la producción aumentó 10%, hasta 451,758 unidades.
El grueso del crecimiento volvió a concentrarse en los Model 3 y Model Y, cuya producción aumentó 12%, hasta 442,936 unidades. En contraste, la fabricación del resto de los modelos cayó 34%.
La empresa reconoció que la disminución del precio promedio de sus vehículos continuó presionando la rentabilidad, aunque destacó que los menores costos por vehículo, impulsados por menores aranceles de importación y eficiencias productivas, compensaron parcialmente ese efecto.
Servicios y software ganan peso
Uno de los negocios con mejor desempeño fue el de Servicios y Otros, cuyos ingresos crecieron 50%, hasta 4,581 millones de dólares.
Tesla atribuyó ese crecimiento, principalmente, al aumento en las suscripciones de Full Self-Driving (FSD), su sistema de asistencia avanzada a la conducción.
Durante el trimestre, la compañía registró un número récord de nuevas suscripciones y señaló que más del 55% de los vehículos nuevos entregados en Norteamérica incluyeron una suscripción a FSD.
La empresa también informó que obtuvo nuevas autorizaciones regulatorias para desplegar el sistema en Lituania, Estonia, Dinamarca y Bélgica, después de la aprobación obtenida previamente en Países Bajos. Según la compañía, los clientes europeos ya han recorrido más de 50 millones de kilómetros utilizando esta tecnología.
Tesla aseguró que observa un mayor interés por sus vehículos en los mercados donde FSD ya cuenta con autorización.