De acuerdo con información proporcionada por la empresa, su plataforma mide cuántas personas pasan frente al establecimiento, cuántas entran y cuánto tiempo permanecen dentro gracias a una pequeña antena conectada a internet y electricidad, la cual detecta las señales emitidas por los smartphones que la gente carga en sus bolsillos.
Con esa información, la empresa construye zonas virtuales alrededor de la tienda para determinar si un dispositivo está dentro del establecimiento o si solamente pasó frente a él. Getin menciona que no conoce el nombre, número telefónico, sexo u otros datos personales del usuario.
Anabell Trejo, cofundadora y CEO de Getin, mencionó a Expansión que la compañía trabaja con sectores como ópticas, zapaterías y colchonerías, donde cruza los datos de afluencia con indicadores que proporcionan a sus clientes, como tickets y artículos vendidos. La empresa busca identificar qué cambios en una sucursal —desde el escaparate hasta la distribución de productos y promociones— pueden modificar el comportamiento de un consumidor.
Del “feeling” a los datos
Antes, en un negocio tradicional, las decisiones de campañas, ubicación y configuración de tienda se “tomaban con base al feeling”, mencionó la cofundadora.
Con Getin es posible saber, por ejemplo, si 100 personas pasan frente al establecimiento y ninguna entra, así la tienda tiene un indicio de que podría modificar el aparador, la iluminación o los productos que exhibe y después comparar el resultado. Si después del cambio entran 10 personas de esas 100, la empresa puede medir si la modificación tuvo un efecto sobre la atracción de clientes.
En el mercado existen otras alternativas como Sensormatic y V-Count , que al igual que Getin pueden ofrecer indicadores sobre permanencia, horas de mayor tráfico y ocupación, además de herramientas para analizar qué zonas de una tienda atraen más a los visitantes.
De acuerdo con Trejo, los establecimientos físicos necesitan cada vez más apelar a la experiencia y personalización de sus espacios, pues la expansión de los canales digitales generó que los consumidores lleguen a ellos con más información y alternativas. Antes de entrar a una tienda, una persona puede investigar un producto, comparar precios, consultar reseñas o incluso recurrir a herramientas de inteligencia artificial. Por eso, para las marcas, dice, ya no basta con atraer al consumidor, también necesitan entender qué ocurre durante su visita.