El reto de recuperar la producción petrolera
Fluvio Ruiz, experto en energía y exconsejero de Pemex, coincidió en que el país enfrenta un problema de aprovechamiento de hidrocarburos, particularmente de gas asociado a campos cuyo objetivo principal es la extracción de petróleo.
Parte del gas que se produce en esos campos no puede ser aprovechado de manera suficiente debido a la falta de infraestructura para su manejo.
“Eso es una urgencia política. Pero deja tener sentido que se sigue explotando racionalmente los yacimientos pero no se puede recuperar la producción porque se dejó de explorar”, señaló.
Para Ruiz, la meta gubernamental de alcanzar 1.8 millones de barriles diarios todavía es viable, aunque requiere una estrategia de exploración y desarrollo de nuevos recursos.
“Se puede recuperar (la producción petrolera) pero tiene que haber una conversación para explicarlo. La meta (de los 1.8 millones) me parece razonable respecto a los 2.7 millones mágicos que se querían sacar anteriormente”, destacó el especialista.
El desafío se encuentra en incorporar nuevos barriles en un contexto en el que los principales campos maduros del país han perdido capacidad productiva y las oportunidades en aguas someras son cada vez más limitadas.
Tampico-Misantla, la zona con potencial petrolero
Uno de los puntos de mayor interés dentro de la discusión sobre el fracking es la cuenca Tampico-Misantla, una región con potencial de hidrocarburos no convencionales.
Durante la presentación de las conclusiones del comité técnico se señaló que, pese a su potencial para la producción de gas natural, la explotación de esta cuenca sería descartada por consideraciones ambientales y sociales.
Ruiz consideró importante aclarar si esa determinación representa una prohibición legal o únicamente una recomendación para Petróleos Mexicanos (Pemex), debido a que la región también cuenta con recursos de aceite.
“Es una cuenca en la que no solo se permitiría recuperar la parte del gas, también la parte del aceite, y eso lo hace más rentable (el proyecto)”, puntualizó.
Un régimen fiscal para el gas no asociado
En las cuencas de Burgos y Sabinas-Burro-Picachos, donde sí se contempla analizar el uso de fracking y predominan los recursos de gas natural, Ruiz planteó otro reto: crear condiciones económicas que permitan desarrollar esos proyectos.
El especialista consideró necesario establecer un régimen fiscal especial para el gas natural, particularmente para el gas no asociado, con el objetivo de que los proyectos puedan ser rentables frente a sus costos de producción y los precios de venta.