En ese momento, las autoridades y los empresarios gasolineros firmaron un primer acuerdo por un periodo seis meses, el cual se ha ido renovando con la misma vigencia hasta el presentado el día de hoy, todo con la finalidad de que sea cada vez un mayor número de estaciones de servicio las que venden la gasolina por no más de 24 pesos por litro.
Mientras que la estrategia del diésel, para el que se estableció un pacto voluntario a finales de abril, el precio máximo sugerido es de 27 pesos por litro y en las zonas fronterizas se contempla que no cueste más de 25.39 pesos.
Este acuerdo, a diferencia del de la gasolina regular, fue un pacto de palabra con el sector, de manera que no se hizo la firma oficial de un documento.
“En medio de un entorno internacional complicado, marcado por una alta volatilidad y por incrementos súbitos en los precios del petróleo y sus derivados, este acuerdo ha contribuido a contener presiones inflacionarias y a preservar un entorno de estabilidad económica, además de brindar certidumbre al pueblo de México, tanto a los usuarios finales como a los sectores productivos del país”, expresaron en un comunicado conjunto la Secretaría de Energía y Hacienda.
Dentro de las medidas que se han implementado por parte del gobierno federal para ayudar a los gasolineros con el cumplimiento del pacto están la reducción de comisiones con pagos por tarjeta, vales y medios electrónicos, reducción de plazos y simplificación de trámites para la obtención de permisos.
También está la aplicación de estímulos fiscales sobre el impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS), los cuales se ajustan cada viernes a través de las publicaciones en el Diario Oficial de la Federación (DOF), según el precio internacional de los combustibles y la necesidad de subsidios que las autoridades consideren necesarios.
Incluso se han realizado apoyos por parte de Pemex, quien ha vendido combustibles al mayoreo con precios competitivos, transporte de última milla y optimización de las cadenas logísticas de suministro en territorio nacional.
Por último, el gobierno ha reforzado la seguridad pública en las estaciones de servicios y carreteras, a fin de combatir el mercado ilícito de hidrocarburos mediante acciones de trazabilidad y operativos conjuntos.