El caso más reciente es el de Volkswagen , que anunció la eliminación de uno de los tres turnos de producción de Jetta y Tiguan en su planta de Puebla. El ajuste contempla retiros voluntarios, reubicaciones y la salida de entre 700 y 800 trabajadores.
El movimiento de Volkswagen se suma a una serie de decisiones de las automotrices para adecuar su capacidad productiva a un mercado estadounidense más costoso y con menor demanda.
Nissan y Mazda concentran las mayores caídas
El comportamiento de las marcas muestra que el ajuste no es homogéneo. Nissan, que decidió cerrar su planta de Morelos conocida como CIVAC, y terminar con la producción de modelos de su marca Infiniti en una planta compartida con Mercedes-Benz, es una de las empresas que más resiente el retroceso, con una producción acumulada de 340,683 unidades, 25.1% menos que las 454,644 fabricadas entre enero y agosto de 2025.
En agosto, la marca japonesa produjo 48,615 vehículos, 26% menos que un año antes. La disminución mensual fue de 17,047 unidades y explica una parte importante de la contracción de la industria.
Mazda también registró una caída. Su producción acumulada descendió 15.9%, al pasar de 123,752 a 104,072 unidades. En agosto fabricó 13,731 vehículos, 3.1% más que en el mismo mes del año pasado, por lo que la contracción de la marca se concentra en el acumulado.
Mercedes-Benz, que terminará su producción en el país, presentó el mayor desplome porcentual entre las principales marcas, con una disminución de 43% en la producción acumulada, al pasar de 38,714 a 22,060 unidades. En agosto produjo apenas 50 vehículos, frente a 5,025 en agosto de 2025.
También registraron descensos acumulados Ford, con una caída de 4.4%, y Toyota, con 1%. La producción de Ford pasó de 279,805 a 267,557 unidades, mientras Toyota bajó de 210,737 a 208,585 vehículos.
La compañía japonesa anunció en junio que trasladaría parte de la producción de su pickup Tacoma desde su planta de Baja California a Texas.
En contraste, otras armadoras han conseguido aumentar su producción pese al entorno comercial adverso. Stellantis elevó 20.8% su producción acumulada, hasta 309,688 unidades.
También avanzaron Kia, con 9.4%, Acura, con 9.8%, Honda, con 4.6%, y General Motors, con 4.2%. El resultado muestra que el impacto de los aranceles no se distribuye de manera uniforme entre fabricantes y depende, entre otros factores, de los modelos que cada compañía produce en México y de sus mercados de destino.